Gastronomía
Un puñado de pistachos para engrasar el corazón

Un puñado de pistachos para engrasar el corazón

  • La Sociedad Americana de Cardiología afirma en su última guía que un puñadito de pistachos al día bastan para prevenir las enfermedades cardiovasculares

Quizás el pistacho sea el rey de los frutos secos. O tal vez la mayor parte de los estudios que se publican últimamente sobre sus bondades estén financiados por la industria alimentaria. Sea como sea, lo cierto es que la Sociedad Americana de Cardiología, cuyas valoraciones resultan de referencia para los especialistas de todo el mundo, asegura en su última guía clínica, de 2016, que el consumo periódico de este producto contribuye de manera decisiva a la prevención de las enfermedades cardiovasculares, como infartos de corazón, ictus y trombosis.El consejo coincide con el resultado de los muchos estudios sobre los frutos secos, en general, y el pistacho, en particular, los más recientes en España firmados por el Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili de Tarragona. «Con un puñadito de unos 24 gramos cuatro veces a la semana sería suficiente», afirma la investigadora Mónica Bulló, líder del grupo de Nutrición Humana del citado centro tarraconense y profesora titular de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Universidad de Reus.

Veinticinco gramos vienen a ser de 40 a 49 pistachos, que aportan el 8%del valor diario recomendado de magnesio, potasio, hierro y grasas saludables. Lógicamente, los médicos no se los recetarán a nadie, pero en Estados Unidos, tras la recomendación de la sociedad americana, muchos facultativos han comenzado a aconsejar a algunos pacientes que prueben a incluirlos en su dieta. «En realidad, hablamos de un producto que puede obtenerse a un buen precio y que resulta más agradable que cualquier fármaco», afirma la especialista, miembro del centro español de investigación biomédica en red (Ciber)sobre obesidad.

Cáscaras que quitan las ganas

En esta línea, una investigación liderada por Mónica Bulló concluye que los pistachos son buenos para controlar el peso, regular el colesterol, mantener la presión arterial en niveles normales y para, además, ayudar a mantener una dieta equilibrada. El trabajo se ha hecho con el fruto del alfóncigo, pero resultaría aplicable al conjunto de frutos secos, siempre que no estén salados ni tostados, porque las características de unos y otros son similares.

El estudio, un análisis pormenorizado de diferentes trabajos científicos, concluye que las dietas con pistachos no se relacionan con el aumento de peso. Uno de esos estudios analizados descubrió, incluso, una disminución del índice de masa corporal de los voluntarios y otro observó una reducción «significativa» en el tamaño de la circunferencia que formaba la cintura de los participantes.

La pérdida de peso parece deberse, según los investigadores, a la sensación de saciedad que provoca la ingesta de frutos secos. Aunque no existen pruebas de ello, los científicos sospechan, apoyándose en un estudio publicado en 2011, que uno de los motivos que llevaba a los comensales a sentirse saciados es el impacto que genera ver ante uno mismo la acumulación de cáscaras de pistacho o nueces que se han ingerido. La psicología funciona.

El beneficio cardiovascular procede de la cantidad de proteína y fibra que contiene este tipo de productos y la poca grasa que hay en ellos. De la totalidad de frutos secos, los pistachos parecen ser los que poseen un mayor volumen de esteroles vegetales, extractos naturales presentes en verduras, frutas y hortalizas, que ayudan a absorber el colesterol. Otro estudio con 54 individuos pre-diabéticos reveló asimismo que reducen el azúcar en la sangre. «Evidentemente –recuerda la especialista– toda recomendación debe incluir también vida sana, dieta mediterránea, ejercicio y evitar hábitos tóxicos, como el consumo de tabaco y alcohol».