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Gastronomía
Los insectos llegan a la mesa

Los insectos llegan a la mesa

  • La venta de barras energéticas de chocolate con grillos abre las puertas a la comercialización en masa, a partir de enero, de productos enriquecidos con todo tipo de bichos

Una ensalada de saltamontes puede ser una sana delicia. Los asiáticos, que están más acostumbrados a platos así, dicen que son sabrosísimos, fantásticos, y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que cuida la seguridad alimentaria y nutrición del planeta, asegura que los insectos atesoran la fuente de proteínas que está necesitando nuestro mundo, cada vez más escaso de recursos naturales. Ricos y saludables, no se puede pedir más. La mesa del futuro ya está aquí. La Unión Europea tiene lista una regulación sobre la venta y distribución de bichos, que entrará en vigor el próximo 1 de enero, aunque países como Bélgica, Holanda y Dinamarca ya han regulado por su cuenta la comercialización de este nuevo tipo de alimentos. El primero en llegar al mercado ha sido una barrita de chocolate negro enriquecida con harina de grillo, todo un chute de energía. Curiosamente, algunas de las mayores granjas de grillos se encuentran en el sur de España.

«Las proteínas procedentes del grillo son para la salud humana tan interesantes como las de la vaca, pero tienen dos ventajas fundamentales», explica el médico nutricionista Javier Aranceta, presidente del comité científico de la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, que ha celebrado en San Sebastián su Encuentro de Expertos 2017 sobre Alimentación, Gastronomía y Ciencias Ómicas. «Su producción –argumenta el especialista– cuesta cien veces menos y su repercusión sobre el ecosistema es mil veces menor».

La ingesta de alimentos ricos en proteínas resulta de especial importancia, «imprescindible», para el mantenimiento de una dieta sana, especialmente cuando se trata de deportistas. Eso explica por qué el primer producto enriquecido con insectos ha sido, precisamente una barrita energética para su venta en gimnasios. Las proteínas tienen como primera misión transportar las sustancias grasas a través de la sangre, reforzando así el sistema de defensas humano.

Los primeros productos en el mercado utilizarán proteínas de grillo, pero la normativa comunitaria prevé que a partir del próximo enero se comercialicen también productos con otros bichos como saltamontes, gusanos, hormigas e incluso escorpiones, que ahora pueden echar para atrás a la mayoría de la población, pero que en unos años se comerán con toda naturalidad. Uno de los puestos del mercado de la Boquería en Barcelona vende desde hace tiempo delicias cocinadas que tienen como base todo este tipo de pequeña fauna. El puesto tiene tal éxito entre el público, la mayoría turistas, que los dueños del negocio no descartan comenzar a distribuirlos vivos para que cada uno se los prepare en su casa.

La FAO lleva años recomendando el consumo de invertebrados, no sólo por su alto contenido en proteínas, sino porque también son ricos en vitaminas y minerales. Los expertos de la agencia de la ONUestán convencidos de que bichos y bichitos permitirán alimentar a los 9.000 millones de humanos que poblarán el mundo en el año 2050. «Es más fácil producir nutrientes con insectos y mucho más barato que hacerlo con la ganadería convencional», comenta Aranceta.

El consumo de insectos, la entomofagia, se da en 112 países de Asia, América y Oceanía y también Europa. Aún así, la UniónEuropea es consciente de que no será fácil, al principio, salvar los prejuicios contra el consumo de grillos y escarabajos. Los tailandeses, que son unos expertos, dicen que se pueden comer de cualquier forma. Como todo, es cuestión de ponerse.

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