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Gastronomía

La sidra que llega: afrutada, fresca y seca

Juan Miguel González, Sidra Peñón.
Juan Miguel González, Sidra Peñón. / Patricia Bregón
  • Los cuatro lagares de Manzana Seleccionada sacarán al mercado 1,5 millones de botellasde una cosecha que marcará una época

odos los expertos coinciden: la calidad de la sidra de este año se recordará durante mucho tiempo, a pesar de que la producción de manzana se redujo a la mitad. ¿Cuáles son los motivos? Lluvia necesaria, menos horas de calor para conseguir una maduración más lenta y compensada, y una temperatura de entre 14 y 18 grados en el momento de la recogida del fruto. Esas parecen ser las claves del éxito.

Los cuatro lagares de la marca Sidra de Manzana Seleccionada –Peñón, Trabanco, Foncueva y Muñiz– presentaron el lunes los caldos de la última cosecha. Sus responsables coinciden en que es más afrutada de lo habitual, seca y fresca. Pero está claro que cada lagar tiene sus propias características.

Juan Miguel González, de Sidra Peñón, asegura que «hace años que no había una sidra tan buena, porque la manzana fue excelente». Pero en el lagar de Carreño tienen su secreto, además de su buen hacer con los toneles: «Metimos mucha manzana seleccionada de zonas de montaña, como Teverga, Felechosa o Panes. Es más sabrosa, porque los árboles están en zonas soleadas y muchos se asientan sobre caliza. No es tan fuerte como otros años, pero sí más sabrosa».

La sidra de Trabanco es «un poco más afrutada que habitualmente, con una punta de acidez fija compensada con amargos y azúcares residuales», explica Samuel Trabanco, quien asegura que «es de lo más compensado de los últimos años en los sabores, porque otras veces sale con acidez pero sin azúcares residuales. En resumen, se puede decir que la de este año es una sidra con acidez y seca». En su opinión, «esta cosecha será recordada muchos años, aunque a lo mejor nos sorprende la naturaleza otra vez».

David Montes, de Sidra Foncueva, explica que su sidra «se defiende sola. Nuestros clientes están muy satisfechos y cada vez buscan más la sidra de selección porque tiene una calidad superior». Eso sí, la suya tiene «unos aromas espectaculares, fresca y con sabor a fruta muy intenso». Y es que la manzana recogida fue «de una calidad muy superior, con propiedades increíbles, poca dañada y una gran maduración. La naturaleza vino redonda».

Javier Riestra, de Sidra Muñiz, comparte la opinión de sus compañeros. Considera que fue fundamental «la maduración de la manzana escalonada, lo que permitió que fermentara despacio y muy bien». Eso hace, según Riestra, que su sidra sea «fresca y seca. Se nota más el tema varietal y los amargos. Es una cosecha muy buena».

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