http://static.elcomercio.es/www/menu/img/gastronomia-desktop.jpg

Se atribuyeron la mejor fabada, pero a Chicote no se la colaron

Se atribuyeron la mejor fabada, pero a Chicote no se la colaron
Chicote habla con el camarero tras descubrir el fraude de la fabada. A la derecha, la prueba evidente, la lata. / La Sexta

El cocinero descubre la trampa de un restaurante asturiano de Madrid que quiso colar como casero un plato industrial

A. FERNÁNDEZ

No se había emitido el programa y el lío ya estaba montado. O más bien servido en cazuela de barro, para ser exactos. Anoche, Alberto Chicote, experto en azuzar fogones más que en apagar fuegos, se plantó (en diferido y en la pantalla de la Sexta) en un restaurante madrileño, del castizo Lavapiés para más señas, con el ánimo de poner en orden cocina, servicio, menú y lo que hiciera falta y se llevó un golpe directo al estómago en el primer 'round'. Acudió a la sidrería A Cañada, pidió fabada y nada más catar, cantó: «Es de lata». Y atinó. Se ve que tantos ataques a su fino paladar a lo largo y ancho de su historial televisivo no han hecho mella. Acertó de pleno. Las pruebas le dieron la razón.

El caso es que La Sexta y el propio Chicote aprovecharon el curioso incidente para anunciar el programa emitido anoche, y hasta el cocinero colgó en su Twitter una imagen de sí mismo mudado en la piel de la celebérrima abuela de la fabada.

Y como con las cosas de comer no se juega – mucho menos aún en Asturias–, y como quiera que el susodicho restaurante había osado decir que servía 'la mejor fabada del mundo', tocaba aclarar, matizar y buscarle veinticinco pies a un gato. Todo en defensa del plato asturiano por antonomasia, un buque insignia al que si bien la conserva ha hecho viajar a territorios inexplorados y lejanos, no parece el medio adecuado para instalarse en las mesas de los restaurantes. Chicote no pasó por el aro, pero es que más allá de querer hacer pasar por casero un producto industrial, el engaño era más ambicioso al atribuirse el local glorias inmerecidas.

Los organizadores del concurso La Mejor Fabada del Mundo salieron a la palestra y emitieron un comunicado en el que desmintieron de forma tajante que el restaurante madrileño sirva lo que promete. «(...) Un reportaje en el que la propietaria de A Cañada, a la que se le descubre que su fabada es de lata, se apropia una victoria inexistente en el concurso. Debe quedar claro que A Cañada ha participado en varias ediciones pero nunca ha alcanzado la final con ninguno de sus establecimientos». Y a continuación, pone nombre a los legítimos propietarios de tan sabroso galardón. A saber, en 2014 el ganador de la Mejor Fabada del Mundo fue Sidrería Bedriñana de Villaviciosa, en segundo lugar quedó El Verano y en tercera posición El Gaucho Fierro. «Lamentamos que el restaurante A Cañada quiera conseguir clientes faltando a la verdad y confundiendo a los espectadores, poniendo en duda a un concurso en el que se realizan visitas anónimas y para ganarlo los participantes tienen que pasar tres cribas o fases», subrayan.

Aclarado está. Aunque para Chicote, gran amante de la gastronomía asturiana y que ha grabado aquí alguno de sus programas, ya lo sabía mucho antes de emitir el comunicado. Entre los saberes sobre sabores del mediatico cocinero hay un máster en compango.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos