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Platos para dar el ‘cambiazo’ en las comidas familiares

Platos para dar el ‘cambiazo’ en las comidas familiares

Conservas Laurel, que ya vende en Sudamérica, cuenta con 46 referencias, naturales y elaboradas como en casa

Carmen Ordiz Pérez
CARMEN ORDIZ PÉREZ

José Manuel García fundó Conservas Laurel en 1995 con una pequeña producción de bonito cocido y xarda en escabeche. Una actividad que le pareció sencilla y le lanzó al tan en auge mundo de los emprendedores. Un pequeño paso que le hace ser hoy una de las empresas conserveras con más prestigio de la región.

José Manuel García Fernández se jubiló y dejó en manos de su hijo, Daniel García Ferrera, su proyecto, que en la actualidad cuenta ya con 46 referencias y una nueva nave de mayor tamaño en Avilés. En ella producen todas las conservas que envían al mercado nacional e internacional, éste último, con el que se han atrevido recientemente y donde han sido recibidos con los brazos abiertos. «Estamos teniendo mucha aceptación en Sudamérica e incluso en zonas de España en las que nunca habíamos entrado, como Cataluña o las islas».

Una de las señas de identidad de la casa son las recetas propias, como su célebre paté de algas. «Para crearlo tuve que probar tres veces antes de conseguirlo tal y como lo quería, pero para la morcilla fueron necesarias doce pruebas. No trabajamos con cocineros, creamos las recetas nosotros y las desarrollamos hasta conseguir lo que queremos».

La clave del éxito, dicen, está en la materia prima que emplean y en no subcontratar ninguno de sus productos. «Laurel, hoy, es una empresa como yo la soñé: innovadora y que parte de productos de alta calidad y naturales. Seguimos sin usar ningún componente químico ni aditivo».

Su siguiente reto es conseguir una conserva de escabeche que no seque el producto y sea fácilmente digerible, cualidad que ya han conseguido con su fabada, una de las más buscadas por el consumidor por su contenida carga de grasa. En cuanto al futuro, José Manuel García lo tiene claro: «Si yo pudiera ver la empresa dentro de 100 años no me gustaría que fuera muy grande y muy importante. Me gustaría que siguiera haciendo las cosas bien y fuera honesta con el producto. Seguir apostando por la calidad es la clave».

Entre sus conservas de receta propia destacan las cebollas rellenas de centollo y las verdinas de marisco, dos productos que bien pueden parecer elaborados en casa y que más de uno utiliza para dar el ‘cambiazo’ en las comidas familiares marcándose un tanto. ¿Su producto preferido? El último en llegar. García Fernández reconoce que siempre es el recién llegado su favorito, al igual que le pasa con las películas o los libros, y aunque reconoce no olvidarse de creaciones anteriores, el último siempre es su predilección.

Esperemos que los pimientos rellenos de morcilla al Oporto en los que trabajan actualmente pasen pronto a ser su ojito derecho.

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