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Gastronomía

Muffin de arándanos

Muffin de arándanos
  • Heredero de la tradición familiar, Toño Argüelles regenta la Pastelería Argüelles, de Gijón, un espacio donde la pastelería y la chocolatería se dan la mano para conseguir la sorpresa y el amor de su clientela. La obsesión de este pastelero es acercarse a la perfección de las recetas clásicas

De su visita a un Starbucks de Nueva York y la ingente oferta de bollería industrial que se apilaba en las estanterías de la popular cadena de cafés, Toño Argüelles solo salvó un muffin que le llamó la atención.

A su regreso a su Gijón natal, a la rutina de la pastelería y los dulces, decidió darle una vuelta. Le incorporó arándanos para darle un «punch ácido» y saludable, con sus antioxidantes y propiedades beneficiosas. Una vez metido en harina, siguió dándole vueltas a la masa. Al final, optó por incluir la mitad de aceite de oliva y la mitad de mantequilla. Y esta es la receta final alcanzada por el pastelero, uno de los más reconocidos de Asturias, último eslabón de una saga de profesionales que ha conseguido mantener la tradición familiar aplicando nuevas técnicas y presentaciones, hasta situar a la pastelería Argüelles entre una de las grandes del panorama nacional.

Vamos con la receta: para hacer el muffin, vamos incorporando en un robot todos los ingredientes en el siguiente orden: aceite de oliva, mantequilla pasterizada, azúcar invertido, sacarosa, huevo, harina floja tamizada, sal e impulsor. Todos excepto los arándanos, que los pondremos en los pasteles justo antes de entrar al horno. Dejamos la mezcla conseguida en la nevera un par de horas para dejar que los líquidos hidraten bien la levadura. Transcurrido ese tiempo introducimos en moldes, ponemos arándanos y después pasamos a cocción. Durante esta se hundirán en el muffin.

Por otro lado preparamos el streusel. Este streusel es un crujiente, sólo hay que mezclar con los dedos la mantequilla, la sacarosa, la harina floja, el cacao en polvo y la almendra en polvo hasta obtener una textura granulada, arenosa. Una vez hecho y hasta que lo añadamos al horneado, lo conservaremos en la nevera.

Vamos con el horneado: Horneamos a 160° hasta que vemos que la masa desarrolla. Entonces le ponemos una buena cantidad de streusel que nos aporta textura y sabor.

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