El Comercio

El maestro de la conspiración

En internet existen todo tipo de teorías acerca de Enrique de Vicente. Hay quien opina que en realidad es un alienígena, quien piensa que fue profesor de la escuela de Harry Potter, quien lo señala como uno de los científicos que hace los experimentos en 'Stranger things', quien lo reconoce como el fantasma de las navidades del pasado o quien lo acusa de venir del más allá para formar parte de la nave del misterio. Cualquier conspiración en torno a su identidad se quedará corta si se compara con las que él ha formulado en relación a grandes catástrofes o acontecimientos.

Sociólogo y escritor, De Vicente se ha convertido en el secundario de cabecera del programa de Iker Jiménez, el único capaz de hacer sombra al propio presentador. Su presencia en 'Cuarto milenio' inquieta y despierta todo tipo de respuestas por internet, que siempre se mueve mucho cuando lo paranormal invade la cadena roja (de color) de Mediaset. Chistes, memes, dimes y diretes se cuelan por las redes sociales mientras el colaborador está realizando sus aportaciones en las maratonianas noches dominicales.

Detrás se oculta un currículum en el que lo esotérico ocupa un lugar predominante. Fue fundador en los años 90 de la revista 'Año Cero', dedicada a la parapsicología, la ufología y otros asuntos del más allá. Ha sido además corresponsal y colaborador de otras publicaciones y emisoras de radio. Una carrera la suya en la que no han faltado espíritus, fantasmas y demonios. De ahí su desparpajo en los platós: sabe lidiar bien ante cualquier adversidad. Con Jiménez ya coincidió en 'Milenio 3', en la cadena Ser, donde el presentador vitoriano comenzó a hacerse popular, y después le siguió los pasos en su aventura televisiva, que ya ha alcanzado once temporadas.

No hay tema con tinte sombrío sobre el que no tenga una opinión. Y ahora a cualquier tema se le busca su lado esotérico. Hasta a los Pokémon Go les han encontrado asociaciones con fenómenos paranormales. Los seguidores del programa aplauden los enfrentamientos de De Vicente con otros colaboradores, como Paco Pérez Abellán o José Manuel Nieves, que deben acudir al plató con grandes dosis de paciencia para pelear dialécticamente con este experto que halla conspiraciones donde menos te lo esperas y las pone sobre la mesa. A veces, al escucharlo, sus caras son un poema. Y no es para menos.

Lo cierto es que su nivel conspiranoico es tal que alcanza asuntos que habría que tratar con celo y sensibilidad. Porque no es lo mismo buscarle las vueltas a una mancha aparecida en una pared que a las causas de un accidente ferroviario. Y a él le hemos visto/leído/oído ofrecer explicaciones sobre algunas tragedias sin ningún tipo de base científica. Robots, homeopatía, sanadores, premoniciones... Nada se resiste al argumentario de un hombre que afirma que tenemos muchos más de cinco sentidos. Vayamos buscando el resto.

Show mediático

En este sentido, citarlo apelando a su condición de profesional riguroso debería ir siempre acompañado de una buena cantidad de peros. Sin embargo, como personaje televisivo y generador de titulares, ninguno. Encaja a la perfección en el show mediático, que lo mismo da brillo a las cuestiones del corazón, a las políticas, a las deportivas que a las paranormales. Unos en 'Sálvame', otros en 'La Sexta Noche', otros en 'El Chiringuito' y otros en 'Cuarto milenio'. Cambia el escenario y la temática, pero las formas son similares.

De Enrique ha afirmado que el 80% de la población norteamericana cree que el Gobierno oculta información sobre los ovnis, que personajes como Hitler o Churchill han sido guiados por voces, o que debemos estar alerta ya que nos va a caer chatarra espacial de forma intensa.

Paren máquinas. Cada domingo, una perla, seguida de alguna frase contundente cuyo significado ni el mismísimo Iker Jiménez entiende, pero que televisivamente funcionan de maravilla. Y si es necesario meter algún vocablo en latín para concederle pomposidad al relato, se hace. Todo sea por el show (paranormal).