El Comercio

Sustitutos de lujo

Mercedes Milá era la mitad de 'Gran Hermano' pero como su nombre no iba en el título no han tenido que cambiarlo. Un trabajo que se ahorran. Porque luego ocurre que tu programa se llama 'El programa de Ana Rosa', te vas de vacaciones y dejas al frente del garito a un señor que no se llama Ana Rosa, sino Joaquín Prat, lo que obliga a improvisar un cambio. En ese caso no se rompieron la cabeza y lo llamaron 'El programa de verano', de manera que cabe cualquiera. Maxim Huerta no, porque se ha ido a TVE a hacer 'Destinos de cine', aunque la cadena pública lo ha puesto a medianoche y no lo ve casi nadie. Es una de esas cosas que nunca se entenderán de RTVE (de esta RTVE con estos jefes), que escondan programas de producción propia en la madrugada, como cuando encargaron a Mario Picazo aquella serie de reportajes sobre lugares con climas extremos. Picazo nunca lo reconocerá en público pero seguro que salió caliente.

Pero estábamos en el debate sobre los programas y sus 'dueños'. No es que Milá fuera la dueña de 'GH', pero logró tal grado de identificación que se la echa de menos. Un 'reality' que lleva 17 ediciones y del que siempre se espera que funcione como el primer día es tarea complicada. Se la han encargado a Jorge Javier, que junto a Jesús Vázquez es quien mejor hace este tipo de grandes formatos. La elección es la mejor... descartada la mejor, claro. Y esa era Mercedes Milá.

La cadena confirmó el viernes que Manolo Lama se va de Deportes Cuatro y que le va a sustituir Nico Abad. Aquí hay un problemón añadido, el del nombre. Los Manolos son dos, no uno y Nico Abad. Dicen en Mediaset que el espacio va a mantener la esencia, bla, bla, bla. Pero nunca cuentan lo interesante, por qué se va Lama.

Cuesta acostumbrarse a 'Gran Hermano' sin Mercedes Milá y se hará raro ver a Los Manolos sin un Manolo, igual que chocaba ver a Pepa Bueno sentada en el Chester que tenía ya la forma del culo de Risto Mejide. No funciona igual porque si esta segunda opción fuese mejor que la primera habría sido eso, la primera. En todo caso, nuestro reconocimiento para los sustitutos por valientes.