El Comercio

Lo que no sabías de Matías Roure, el camarero de First Dates

  • El argentino confiesa que en el amor es un «bicho raro» y que, aunque no tiene la nacionalidad, se siente español. De su relación con su compañera de plató Lidia Torrent no dice mucho, pero sí admite que al principio se caían mal

Guapo, fornido y con labia, esa que dicen que tienen los argentinos y que encandila a muchos. Aunque Matías Roure solo tienn verborrea para una chica, su compañera en el programa de Cuatro 'First dates' Lidia Torrent, con la ahora mantiene una relación aunque comenzó cayéndose muy mal. Él mismo lo confiesa en una entrevista a Ver Tele en la que desvela otros aspectos vitales y profesionales.

El actor llegó a España un 17 de noviembre de 2004 y, aunque tenía pensado ahorrar dinero e irse pocos años después para montar una discoteca en su país, decidió quedarse porque a veces «la vida tiene otros planes para ti». «Yo soy prácticamente español ya, no tengo la nacionalidad, pero me han tratado muy bien aquí», añade.

Sobre su llegada a 'First dates', cuenta que se produjo por casualidad, gracias a un amigo que conocía a la directora del programa. Ahora asegura que es su único proyecto de trabajo porque, «si apostaron por mí, yo también lo quiero hacer por ellos».

Tan a gusto está el argentino que ni siquiera le molesta la fama, que parece que le pilló algo desprevenido: «En Alicante una chica se me abalanzó, casi nos caímos los dos y me sorprendió mucho».

Matías confiesa que antes de dedicarse a la televisión tuvo puestos de lo más diverso: entrenador personal, barman y hasta seguridad de una discoteca. Sin embargo, su papel de camarero en Cuatro le resulta mucho más gratificante. «Es encantador, mi primera experiencia en televisión y es lo mejor que me podía pasar: ayudar a la gente a que encuentre el amor o un amigo especial». Admite entre risas que nota cuando los concursantes quieren ligar con él y no con su cita, pero presume de su condición de argentino para salir del paso porque viene de «un país de futbolistas muy buenos» y conoce «muchas técnicas de regateo».

Y, hablando de táctica, dice que la suya en el amor consiste en «honestidad y sinceridad». Eso sí, no tiene reparos en decir que es un «bicho raro» porque a veces se mete en una «cápsula». Por dentro el actor se define como «complicado, pero agradable» y, en relación a su famosa coleta, reconoce que fue idea de su hermana. Pero lanza un adelanto a sus seguidores: tiene pensado dejarse todo el pelo largo.