El Comercio

Una alfombra azul marcada por la sobriedad y algún desliz estilístico

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Detalle posterior del vestido de doña Letizia. / Fotos: Citoula / Agencias

  • La Reina Letizia volvió a acapar la atención de las cámaras y del público en una entrada al Teatro Campoamor en la que la modelo Sandra Ibarra y la periodista Cristina Mitre fueron de las más elegantes

Sin sobresaltos. Así podría definirse el atuendo elegido hoy por la Reina para acudir a la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias. Doña Letizia optó por un «vestido cocktail falda evasé en seda cady nude, bordado a mano sobre tul invisible con hilo de metal negro y lágrimas de cristal de Swarovsky». La consorte asturiana no logró desprenderse de la solemnidad que la carateriza cada año en este acto, aunque no por ello logró menos protagonismo, pues volvió a centrar todas las miradas por su elegancia, enfundada como casi siempre en un Felipe Varela.

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La Reina emérita doña Sofía lució un traje de chaqueta clásico en gris, mientras que la madre de doña Letizia, Paloma Rocasolano, se inclinó por un conjunto en tonos oscuros y claros, con ondas al agua en el pelo, indumentaria de la que se desprendía cierta intención de vestir original, pero sin llamar demasiado la atención.

La presidenta de Hulleras del Norte S.A. (Hunosa), Teresa Mallada, fue de las más comentadas con un look veraniego y asimétrico, en rojo y blanco, con zapatos con tiras de estilo romano.

Soledad Saavedra, esposa del expresidente del Principado Vicente Álvarez Areces, desfiló, una vez más, elegante y juvenil. Puede que quizás con menos brío que en ediciones anteriores de los Premios Princesa, pero con un vestido largo y negro que logró dar un toque de distinción a la alfombra azul.

La presidenta de Foro Asturias, Cristina Coto, fue de las que optó por una línea clásica, que le favorecía. La mujer de Francisco Álvarez-Cascos, María Porto, entró radiante al Teatro Campoamor, con un vestido blanco de corte desigual. Destacó igualmente la periodista y atleta asturiana Cristina Mitre, muy guapa de verde, así como la modelo Sandra Ibarra, que derrochó glamour en tonos crudos y con plumas.

La novia de Albert Rivera, Beatriz Tajuelo, fue de las menos acertadas. No conquistó con un vestido oscuro de corte midi y unas sandalias de plataforma que no combinaban en exceso. La historiadora Mary Beard, Premio Princesa de Ciencias Sociales, atrajo de nuevo cientos de flashes con su naturalidad y simpatía, así como por sus zapatos rojos, que daban un toque muy original a su look desenfadado.

Entre los caballeros, poco que decir, pues ninguno se salió del traje oscuro. Unos con corbata, otros con pajarita, pero la mayoría tratando de pasar inadvertidos.