El Comercio

Ander y sus diez mil fotografías

Ander Azcárate muestra en su tableta la foto que se sacó con Núria Espert y Lluís Pasqual.

Ander Azcárate muestra en su tableta la foto que se sacó con Núria Espert y Lluís Pasqual. / Mario Rojas

  • Cada año pasa horas y horas delante del Reconquista para conseguir autógrafos

  • Desde el martes estuvo a las puertas del hotel para tener una instantánea con todos los Premios Princesa de Asturias de este año, y lo logró

En todo sarao que se precie de Despeñaperros para abajo está Mocito Feliz. Saca fotos con los famosos que van al evento y aparece de fondo en los televisores de medio país. Pero en los Premios Princesa de Asturias él no es el que pasa horas y horas delante del ovetense Hotel de la Reconquista, sino que es Ander Azcárate el que está al pie del cañón. Este año, hizo guardia desde el martes y consiguió su objetivo: tener un autógrafo con todos los premiados y famosos que pisaron Oviedo. Dice que la diferencia con Mocito es que al asturiano de adopción (nació en Bilbao hace 43 años)no lleva «colgados carteles del cuello» y no le gusta «aparecer en los medios de comunicación»: «Yo lo que quiero es tener sus rúbricas y una imagen con ellos».

Pero, a pesar de que es un amante de las fotos, no es muy amigo de los ‘selfis’ y prefiere que un amigo le saque la instantánea. Para ello, tiene su propio truco y no se acerca a los premiados en el momento en el que son recibidos por la directora de la Fundación Princesa de Asturias, Teresa Sanjurjo, ni cuando salen para la gala que se celebra en el Teatro Campoamor, ya que es cuando los fotógrafos están trabajando y hay más barullo. «Me aproximo a ellos cuando salen a alguna actividad. Se debe tener mucha paciencia y calma», aconseja.

En la presente edición no había ningún premiado que fuese su favorito, a diferencia de lo que ocurrió en la pasada, cuando deseaba tener una instantánea con el director de cine estadounidense Francis Ford Coppola. Pero esto no fue un handicap para renovar la foto que ya tenía con Núria Espert o inmortalizar el momento en el que conoció al fotoperiodista James Nachtwey o a la historiadora Mary Beard. Es más: algunos invitados que cada año pisan Oviedo para disfrutar de la entrega de los galardones ya lo conocen y se acercan a él a saludarle. Entre ellos está «el exatleta Abel Antón, el hijo de Samaranch, Juan Antonio, o el diplomático Marcelino Oreja».

Su primera vez

Azcárate recuerda como si fuese hoy la primera vez que un famoso le firmó un autógrafo. No fue en los Premios Princesa, ni delante del Hotel de la Reconquista, sino «en las navidades del año 87, cuando el tenor José Carreras pisó Oviedo para cantar, después de sufrir leucemia». Y es que él no solo se limita a sacar fotos durante la semana de los premios, sino que todo el año viaja por España para conseguir su objetivo. «He estado hace poco en el Festival de Cine de San Sebastián y también voy al preestreno de algunas películas en Madrid. Antes también iba mucho a Avilés, porque al Niemeyer acudían personajes como Brad Pitt o Woody Allen y aprovechaba».

Todos estos recuerdos los guarda en álbumes, en discos compactos y en su tableta, que siempre va con él. «Tengo unas diez mil imágenes y las guardo en carpetas que divido según el acto, el año y después por el gremio. Es decir: tengo una para políticos, otra para futbolistas...», afirma. Ahora la pregunta es: ¿cuántas fotos conseguirá Azcárate en los premios del año que viene?