El Comercio

La fiesta de las burbujas

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El público se interesó por los productos de los expositores. / JOAQUÍN PAÑEDA

  • El maridaje de las diferentes bebidas con productos de alta calidad marcó la séptima edición del encuentro de referencia de los espumosos en el Norte de España

Burbujas suma y sigue. La cita con las bebidas espumosas que cada año organizan EL COMERCIO y la empresa de eventos gastronómicos Gustatio se celebró ayer con éxito de público y aplausos por parte de los hosteleros, que fueron los primeros en acercarse al Oca Hotel Palacio de La Llorea de Gijón para descubrir las novedades de las marcas asistentes sin desatender a los productos tradicionales del sector.

En Burbujas se toma nota y se disfruta a partes iguales. Este es el maridaje perfecto y uno de los secretos de la convocatoria, que se ha consolidado en el calendario otoñal asturiano. La concordancia es, precisamente, la mejor definición de la cita. Primero por la variedad de público pero, sobre todo, por la de producto, donde los cavas, los champanes y las sidras brut combinaron a la perfección con las viandas servidas.

Hubo Ibéricos de Beher, Ostras Daniel Sorlut, Conservas La Brújula, Foie Martiko, setas de Silvestris y dulces de Poison Apple. Todo repartido en los dos grandes salones que dieron cabida a la convocatoria, organizada con la colaboración del concesionario oficial de Mercedes Benz en Gijón (Adarsa), Gijón Convention Bureau, Monza-Laboral San Antonio y la plataforma 'Voy a comer en...'.

«Eventos de este tipo son importantes porque damos a conocer nuestros productos a un gran número de público interesado en el tema», explica Vicente Díaz, distribuidor de El Gallego, tras el estand en el que descansaba toda la gama de Grandín. «Es una oportunidad única para mostrar juntos todos los productos con los que trabajamos y verlos así permite conocerlos mejor», continúa la distribuidora Paulina Aramburu, que ayer mostraba las excelencias de la bodega Agustí Torelló Mata, del foie y de las setas.

La Navidad, época de espumosos por excelencia, está a la vuelta de la esquina, por lo que no es raro que los productores aprovechen la cita para presentar sus novedades. Lo hizo, por ejemplo, Bodegas Murviedro. «Luna de Murviedro es un sauvignon blanc ideal para el aperitivo y el postre», cuenta su delegada comercial Susana Mortera. La Capella es el nuevo gran reserva brut nature de Juvé & Camps. A modo de presentación decir que necesita 105 meses, de media, de crianza.

La innovación no estuvo solo en el líquido, también en la presentación. Pues a botellas redondeadas y etiquetados de vivos colores se sumó la presentación de la nueva imagen de Poma Áurea, la sidra brut nature de Trabanco.

El público general comenzó a llenar el espacio del hotel reservado a Burbujas a última hora de la tarde. En torno a un millar de personas recorrieron la veintena de escaparates líquidos. Lanson, Loxarel, Grimau, novatos en el Burbujas, acapararon interés entre los paladares más entendidos que aún no habían catado su oferta. La experiencia la pusieron otros como Emilio Martínez o Pomarina. Todos ellos, Bodegas Hispano Suizas, Castell Roig, Drappier, Dominio de La Vega, Raventos I Blanc, Sumarroca y Vilarnau brindaron con unos y otros. Celebraron estar en un espacio inigualable, rodeados de clientes y amigos y que los espumosos están de moda. Por eso aumentan la demanda y la oferta, poniendo al alcance del público tanto el acompañamiento de la comida, como líneas más pensadas para la coctelería.

Los hermanos Esther y Nacho Manzano se encargó de poner el broche de oro a la cita. Lo hizo en La Salgar sirviendo la cena cóctel de la Burbujas Party a setenta personas. La fiesta se completó con gintonic Master's y mojitos elaborados con ron Barceló. Las puertas se cerraron en torno a la medianoche. Burbujas ya espera su octava edición.