El Comercio

Marina Gallastegui e Irati Gaztelurrutia han iniciado en las redes un movimiento crítico con los cánones de belleza establecidos.
Marina Gallastegui e Irati Gaztelurrutia han iniciado en las redes un movimiento crítico con los cánones de belleza establecidos.

«Somos gorditas, ¿y qué? No somos una talla»

  • Hartas de aguantar burlas, críticas pseudoconstructivas y demás comentarios sobre sus cuerpos, dos vascas han iniciado el movimiento 'No Size Ladies', que reivindica las curvas y la diversidad y «a la persona por encima del físico»

Antes los modistos adaptaban sus patrones al cuerpo de la mujer. Ahora, hay una talla industrial en masa y es el cuerpo de la mujer el que debe adaptarse a la ropa. Se invisibilizan otro tipo de figuras y todo lo que se sale del estereotipo se considera anormal o defectuoso. De poco han servido los escasos esfuerzos llevados a cabo por cambiar esta situación. Desde que en 2008 el Ministerio de Sanidad realizara un estudio antropométrico para comprobar cuál era la talla real de las españolas, una iniciativa que iba acompañada de un acuerdo firmado con las grandes marcas para que se comprometieran a cumplir unos requisitos, el avance ha sido muy poco significativo. Un dato: hoy en día, cuatro de cada diez mujeres españolas, según la Organización de Consumidores (OCU) tiene dificultades para encontrar su talla de ropa, entre otras cosas, porque un pantalón de la misma talla aún tiene medidas distintas en función de la marca.

Tras años de «complejos, miedos y lágrimas» y de maltratarse por no encajar en los estándares sociales, la ondarresa Irati Gaztelurrutia y Marina Gallastegui, de Bergara, han iniciado en las redes sociales un movimiento crítico con los cánones de belleza establecidos que, en su opinión, «no proporcionan más que inseguridades». No contentas con «meterse en el probador y no encontrar talla», quieren hacer lo posible para «reivindicar la diversidad». «Diversidad en la belleza, en las tallas, en las personas». Sus objetivos son varios. Democratizar las tallas, romper con los estereotipos de belleza, aprender a quererse uno mismo y a trabajar la autoestima, la tolerancia y la aceptación. En suma, «conseguir una sociedad en la que la talla no sea característica de una persona, que eso que nos caracterice sea lo que somos y no la talla que llevamos», explican. Irati y Marina han elegido como «nombre de guerra» 'No Size Ladies' (señoras sin tamaño). Intentan cada día enviar mensajes positivos sobre la diversidad corporal y, más concretamente, desde la gordura. «Motivamos e impulsamos retos como llevar ropa blanca o camisas de cuadros, que los gordos no la llevan nunca por miedo a destacar». De momento, cuentan con un millar de seguidores en Facebook e Instagram.

La idea surgió hace casi un año, después de una «experiencia negativa» que estas dos jóvenes de 25 y 28 años vivieron en el desarrollo de un concurso de modelos para tallas grandes que tuvo lugar en San Sebastián. Este tipo de iniciativas pueden tener varias lecturas, más allá de la evidente de intentar mostrar que existen otros tipos de belleza. En todo caso, pretenden llamar la atención sobre el hecho de que las mujeres XL siguen perteneciendo a un nicho estético y, pese a movimientos como el 'curvy' o contra la 'gordofobia', suponen una excepción dentro del sector de la moda. Pues bien, en este certamen en concreto no se pedía a las participantes ningún requisito más allá de que tuvieran una talla a partir de la 42, la que más usan las mujeres en España. Al finalizar, las candidatas se sometían a un sistema de votaciones popular. Irati y Marina percibieron «irregularidades» precisamente en esta etapa del concurso, lo que las sumió en una nueva decepción. Pero aquello las unió. No se conocían, pero habían congeniado y decidieron unirse y «montar algo grande soñando por un mundo mejor». Una web, un blog y, «quién sabe, una posible marca, aún es pronto para saber adónde nos llevará todo esto».

'Body positive', cuerpo positivo

Marina Gallastegui.

Marina Gallastegui.

«Cuando hablamos de una persona, las características físicas no deberían ser algo que la definan. Muchas veces resulta despectivo», argumenta Marina Gallastegui. «Queremos conseguir que las personas se acepten como son y que el cuerpo no te frene, por ejemplo, a la hora de ligar o de buscar un trabajo. Hay mucha gente gorda que piensa que sus amigos deben serlo también para no sentirse mal. Están las que no van a la piscina y a la playa, primero porque las van a mirar y a prejuzgar. Siempre se asocia el estar gordo con el no cuidarse y comer demasiado y no tiene por qué ser así. Además, nosotras no creemos en los guetos. Si te gusta hacer zumba, haz zumba y, si pesas 200 kilos, pues te costará más, pero si lo dejas, que sea porque tú quieres y no porque te digan que tú no puedes hacerlo».

'No Size Ladies', subrayan, se enmarca dentro del llamado movimiento 'body positive' o 'bopo' (cuerpo positivo), un llamamiento mundial que reconoce la diversidad del cuerpo y la aceptación del mismo con independencia de su forma, tamaño, edad, color o sexo. Que huye de la cultura de las dietas, el culto al cuerpo y la imagen del mismo preestablecido por la sociedad y que sirve como herramienta crítica contra industrias como la moda, la farmacológica y los medios que tratan de crear una imagen falsa de la mujer (y desde hace algún tiempo también del hombre). El movimiento impulsado por estas dos vascas no se dirige únicamente a las mujeres. «De hecho, tenemos un colaborador oficial que es un chico». Pretende llegar incluso a «todas esas personas que, por ser muy delgadas, se ven obligadas a comprar su ropa en tiendas de niños». Se trata de «romper una etiqueta tras otra. Todo el mundo es importante e igualmente especial, con lo cual, debería recibir el mismo trato y los mismos derechos», concluyen.