Briatore y Elisabetta se separan

Elisabetta Gregoraci y Flavio Briatore, en una fiesta en Roma./
Elisabetta Gregoraci y Flavio Briatore, en una fiesta en Roma.

La pareja llevaba casada casi diez años y son padres de un hijo nacido en 2010 | En octubre, el que fue uno de los patriarcas de la Fórmula 1, fue sorprendido besando a otra mujer a las puertas de un hotel

PEDRO MUÑOZ

El eterno seductor, el ‘carroza’ que sedujo a Naomi Campell, a Heidi Klum, a Eva Herzigova, a Elle McPherson, a Mariah Carey, a Nicole Kidman..., el soltero de oro que dejó de serlo en 2008 cuando llevó al altar a una modelo calabresa 30 años más joven, vuelve a las páginas del corazón donde, esta vez, protagoniza el divorcio de las Navidades. Flavio Briatore (67 años), uno de los patriarcas de la Fórmula 1, y su esposa, Elisabetta Gregoraci (37 años), firmaron el divorcio de mutuo acuerdo la víspera de Nochebuena en un bufete de Milán. La pareja tiene un hijo en común, Nathan Falco, nacido en 2010. La exclusiva la ha adelantado la revista ‘Oggi’, que pone el acento en la fama de mujeriego de Briatore como el principal motivo de la ruptura tras diez años de matrimonio. Los rumores de separación venían sobrevolando al matrimonio desde el verano y se hicieron algo más que palpables cuando el pasado mes de octubre se publicaron unas fotografías de él besándose con una joven morena, de gran parecido físico con la propia Elisabetta, en la puerta de un hotel en Roma. A pesar de la evidencia, Briattore siempre salía al paso diciendo que todo eran «mentiras, solo mentiras». Con la confirmación del divorcio salen también a la luz las condiciones pactadas, según las cuales ella seguirá viviendo en el Principado de Mónaco, pero no en la mansión familiar de Montecarlo que hasta ahora compartían, sino en una casa muy cercana y de la que él pagará el alquiler. Elisabetta recibirá, además, una «abundante pensión», mantendrá su presencia en las empresas de su ex y podrá seguir disfrutando de un espectacular ático de lujo en Roma para cuando acuda a la capital italiana a trabajar.

Tras firmar los papeles del divorcio en el bufete milanés de Annamaria Bernardini de Pace, Briatore voló a Kenia con su hijo para pasar la Navidad en el resort de cinco estrellas que construyó en la que era su antigua casa de vacaciones en la ciudad de Malindi, y ella se marchó a Miami con unos amigos.

Al magnate de la Fórmula 1 siempre le acompañó la fama de seductor con su correspondiente (e interminable) lista de novias, amigas y ligues hasta que en junio de 2008 contrajo matrimonio eclesiástico con Elisabetta en la Iglesia Espírtu Santo de Roma en una ceremonia con 300 invitados y en la que el entonces primer ministro italiano Silvio Berlusconi actuó como testigo del novio. Al enlace asistieron, además, Fernando Alonso (entonces piloto de la escudería Renault, que dirigía Briatore), que hizo de chófer del novio, así como la familia Aznar: el expresidente José María, su mujer Ana Botella y su hija Ana con su esposo Alejandro Agag, socio de Briatore.

Aunque la pareja ha guardado silencio, hace unos días la modelo publicó este mensaje en sus redes sociales: «Recordad que nunca estamos solos, junto a nosotros hay personas verdaderas y sinceras. En la vida caemos y nos levantamos siempre, basta creerlo hasta el final sin rendirse nunca».

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