Bridget Malcolm, la modelo arrepentida de su imagen «poco saludable»

Bridget Malcolm, la modelo arrepentida de su imagen «poco saludable»

La maniquí, que empezó a trabajar los 15 años, posó para las mejores firmas y acaparó las portadas de numerosas revistas

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EL COMERCIOGijón

Nunca está de más admitir los errores, más cuando se ha acumulado una considerable fortuna gracias a ellos. Pocas veces en el mundo de la moda se ejerce la autocrítica, como acaba de hacer una modelo de Victoria's Secret arrepentida por la imagen «poco saludable» que proyectó en sus tiempos de pasarela. «No era un modelo positivo», confiesa la australiana Bridget Malcolm. La maniquí, que empezó a trabajar los 15 años, posó para las mejores firmas y acaparó las portadas de numerosas revistas. Su momento de gloria transcurrió entre 2015 y 2016, al participar en los desfiles de la prestigiosa firma de lencería.

Convertirse en un 'ángel' es el sueño de cualquier modelo y Malcolm lo cumplió. Pero su historia en la moda se escribe ya en pretérito. Sencillamente, no se reconoce en un mundo que la confundió. «Pensé que estaba haciendo lo correcto para mi salud y bienestar», se disculpa. De hecho, ha decidido retirarse a los 26 años. Ella misma se define ya como una exmodelo. Por si quedaba alguna duda, pidió recientemente perdón a sus fans por haber promovido unos hábitos negativos, sobre todo entre la población juvenil.

Con sus disculpas traspasó una línea jamás cruzada. Generalmente, las lamentaciones y quejas suelen coincidir con la definitiva retirada de las pasarelas y el inicio del declive de profesionales que lo fueron todo y se resisten a pasar página. A ella le quedaba todavía mucho carrete. Por eso suena bastante sincera su actitud.

«Me reflejo en el espejo»

En el 'post' titulado 'Bienestar, Body Positive: Dismorfia corporal', reconoce que comía menos de lo que su cuerpo necesitaba y que protagonizaba agotadoras sesiones de entrenamiento. «Es algo aterrador. He tenido conversaciones con otras modelos, todas delgadas, que se veían gordas. Es muy difícil de entender si estás fuera de este mundo. Ahora me miro en el espejo y veo que soy realmente yo la que se ve reflejada. Por primera vez desde que puedo recordar me gusta mi cuerpo», se felicita.

Nada que ver con el mal carácter que sacaba a relucir cada vez que le recordaban lo famélica que estaba cuando los diseñadores le hacían el caldo gordo. «¿Podemos parar con esa vergüenza, por favor? Estoy extremadamente en forma y saludable, y en absoluto soy anoréxica. He trabajado mucho para lucir así y estoy orgullosa de mi cuerpo», repetía. Por fortuna, el 'ángel' arrepentido ya no tiene de qué excusarse.

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