«Soy un tío de campo, veo poco la tele»

«Ni me estudio los guiones, me los leo una vez y los suelto», dice.
«Ni me estudio los guiones, me los leo una vez y los suelto», dice.

Juan José Ballesta encarna a Rober, un policía de calle en 'Servir y Proteger', la serie diaria de TVE. «Es un bandarra pero con principios, me recuerda mucho a mí», reconoce

MIGUEL ÁNGEL ALFONSO

Juan José Ballesta (Parla, Madrid, 1987) lo tiene claro: si no le gusta un papel, prefiere quedarse en casa cultivando su huerto. En el caso de Rober, el policía que interpreta en 'Servir y Proteger', la serie diaria de TVE (lunes a viernes, a partir de las 16.15 horas), a este actor que saltó a la fama por el personaje de 'El Bola' en el año 2000 -le valió un premio Goya- le sedujo que «es un tío muy humilde, muy de barrio».

- Decía que tenía muchas ganas de hacer de policía.

- ¡Pero de policía bueno, no de poli flipado! Mi personaje es un tío muy humilde, muy de barrio. Antes robaba junto a su hermano, pero cambió y se convirtió en uno de los mejores agentes de calle.

- Por eso tiene conflictos con su familia.

- Imagínate, es muy bonito eso de lidiar con tu familia en casa porque están involucrados en problemas. Él les quiere sacar de la mala vida aunque sea a hostias, tiene mucha verdad.

- ¿Se reconoce en ese papel?

- Es un tío muy bandarra pero con principios, me recuerda mucho a mí. Yo ni me estudio los guiones, me los leo una vez y los suelto, porque tengo muy buena memoria. Y Emilio (Palacios, que interpreta a su hermano en la serie) tiene una cosa que también me recuerda a mí cuando era pequeño: llega a plató y suelta su papel con total naturalidad. He congeniado mucho con él.

- ¿Qué imagen tenía antes de la Policía?

- Yo vengo de un barrio humilde de Parla. Mis padres, cuando me tuvieron, con 16 años, no tenían ni un duro y me he criado con gente de todas las razas y clases. Pero siempre he tenido una buena visión de la Policía porque han hecho muchas cosas buenas por el barrio. Me han regañado mil veces por tirar piedras, claro, pero eran cosas de niños.

- ¿No le había llegado hasta ahora un personaje potente en series?

- No porque no me hubieran ofrecido nada, sino porque yo no hago todo lo que me ofrecen. A veces no son productivas para mi carrera o son personajes que no tienen ni pies ni cabeza. Yo vivo en el campo, tengo un huerto con mis plantas, así que no quiero dinero envenenado ni volver a entrar en ese juego de la popularidad, de salir todos los días en las revistas... Yo ya juego en otra liga.

La pasta de la que está hecho

- ¿Qué liga?

- Solo quiero que la gente disfrute con mi trabajo, que se sientan identificados. Cuando estaba haciendo 'Planta Cuarta' se me acercó por la calle una mujer cuya hija estaba terminal con cáncer y no paraba de decirme lo importante que había sido esa película para ella. Se puede hacer feliz a mucha gente con esta profesión.

- Y entonces, ¿qué le gustaría hacer?

- Nunca puedo demostrar de la pasta de la que estoy hecho, así que me gustaría hacer algo que lo demostrara. Siempre hago las cuatro típicas tonterías... El día que me den un papel de autista, por ejemplo, entonces crearé un buen personaje. Yo soy un tío de campo, veo poco la tele.

- ¿Cómo lleva su fama Verónica Rebollo, su mujer?

- Ella lo lleva... Aunque le entran celos cuando me beso con otras actrices a la hora de interpretar. No termina de entenderlo y a veces discutimos. Llevo once años con ella y es la mujer de mi vida; si me pidiese que lo dejara, lo dejaría. Ella y mi hijo son lo primero.

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