Las icónicas 'top' de los 90 sacuden la pasarela

Carla Bruni, Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Cindy Crawford y Helena Christensen, espléndidas en su madurez. / MIGUEL MEDINA

Donatella Versace reúne en Milán a Schiffer, Campbell, Crawford, Bruni y Christensen para recordar a su hemano en el 20 aniversario de su muerte

I. OCHOA DE OLANO

Las maniquíes de los noventa fueron, probablemente, las primeras que representaron con descaro todo lo que los mortales no podían más que anhelar. Su exuberante belleza, su carisma y su protagonismo robado a la indumentaria provocó que las rebautizaran como 'top model' y que quedaran grabadas en el imaginario de media humanidad. El cambio de milenio trajo consigo el fin del flequillo ahuecado -gracias a los dioses- y también su destronamiento. Sin embargo, y pese a la proliferación de nuevos cánones, medidas y estilos, todavía hoy aquellas chicas de oro siguen abriendo bocas a su paso. Precisamente así, doradas y espléndidas en su madurez, acaban de reaparecer en la Semana de la Moda de Milán.

Donatella Versace presentaba su colección primavera-verano 2018. No era un desfile cualquiera. Lo dejó claro antes de que comenzara el carrusel: «Este es un homenaje a mi hermano. Imaginen un mundo sin los riesgos que tomó. Era un genio y, por encima de todo, un gran defensor de las mujeres», dijo a través de una grabación mientras sonaba un tintineo de campanillas. Para honrar a su hermano Gianni, abatido a tiros frente a su casa de Miami hace veinte años, Bella y Gigi Hadid, y Kendall Jenner, entre otras modelos, lucieron los clásicos e icónicos estampados barrocos que tanto le gustaban al malogrado genio, cinturones de eslabones, tachuelas, mucho 'animal print' , 'leggins', toreras 'denim' y exquisitas piezas de sastrería; botas por encima de la rodilla, pedrerías, bolsos con grecas y su emblemática Medusa.

Kaia Gerber, hija Cindy Crawford, cerró el desfile sin que nada hiciera presagiar que, tras el fundido de luces, su imponente madre, acompañada de Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Carla Bruni y Helena Christensen, emergerían en el escenario como si el tiempo no hubiera pasado por ellas, ni tampoco por los demás. «Gianni, siempre reconociste lo poderosas que somos las mujeres. Tú nos ayudaste a tener voz propia. Gracias. Te queremos», dijo de nuevo Donatella a través de una grabación, antes de pinchar 'Freedom', de George Michael, tal y como hizo su hermano en 1991, en un desfile con sus queridas 'top'.

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