El Comercio

Dos reinas y un escaparate

María Ignacia Iturmendi, Marcos Luengo y Pilar Quirós, a las puertas del Reconquista. Ellas llevan, en dos colores, el ya famoso abrigo de Los Oscos, adornado con algunas de sus piezas.
María Ignacia Iturmendi, Marcos Luengo y Pilar Quirós, a las puertas del Reconquista. Ellas llevan, en dos colores, el ya famoso abrigo de Los Oscos, adornado con algunas de sus piezas. / ALEX PIÑA
  • Las joyas de Quirós y las prendas de Marcos Luengo cotizan al alza después de que doña Sofía y doña Letizia las luciesen en Asturias

Todos los ojos están puestos en ellas prácticamente a diario, pero en ocasiones especiales, más. Los Premios Princesa de Asturias son una de esas ocasiones y la moda del Principado logró este año hacerse un hueco que aún trae cola. Lo hizo de la mano de un clásico, las joyas de Quirós lucidas por doña Sofía, y de una novedad, el abrigo con el que doña Letizia visitó Los Oscos para la entrega del Pueblo Ejemplar, firmado por el asturiano de moda: Marcos Luengo, que se ha labrado ya un nombre en el mundo de la costura con su local recién abierto en Madrid, además del de Oviedo.

Casualidad o no, el caso es que Marcos Luengo y las Quirós han trabajado juntos en más de una ocasión y les une, además, una estrecha amistad. Lo comentan a las puertas del Reconquista, reunidos por este periódico, mientras reconocen que lo primero que se llevaron fue una gran sorpresa, porque la Casa del Rey compra, pero nunca se sabe para qué ni para cuándo.

El ya famoso abrigo fucsia de doña Letizia llevaba meses en Zarzuela. Luengo no sabía cuándo lo iba a lucir, pero presagiaba que lo traería a Asturias. Por eso, dos días antes decidió colocar uno idéntico en el escaparate. No contento con eso el mismo sábado en el que la Reina lo estrenó en Los Oscos se pasó por el Reconquista por la mañana: «Le pregunté a una de las personas de seguridad que cuándo iban a salir los Reyes; me respondió que enseguida, así que esperé y, de pronto, a lo lejos, vi el fucsia». Su presagio se cumplía. No necesitó más para saber que era su diseño, que la Reina lució con pantalones grises de Armani.

El abrigo es ahora es una de las prendas más demandadas. En la tienda de Oviedo está con un elemento que doña Letizia no lució: un cinturón del mismo color, detalle que también parece haber creado escuela, porque «algunas clientas han pedido quitárselo».

Las Quirós están más acostumbradas a ver sus creaciones sobre una reina. Doña Sofía es fiel absoluta a la marca y la luce prácticamente cada año en el Campoamor. En esta ocasión, un collar y un broche de la Virgen de Covadonga. María Ignacia Iturmendi Quirós explica que, como Luengo, ellas nunca saben de antemano cuándo se va a poner sus joyas, que no solo luce cuando viene a Asturias. «Nos enteramos cuando la vemos en las revistas», confiesa.

Tantas veces se ha decantado por esta joyería que conocen sus gustos a la perfección. «No le gustan las piezas ostentosas y todo lo que lleva es muy sencillo», destaca. También recuerda perfectamente la primera vez. «Fue hace veinte años en el mercadillo Nuevo Futuro que se organiza cada año en Madrid».

También Marcos Luengo se acuerda de su primera vez con doña Letizia, porque no fue en Los Oscos sino cuando se comprometió con don Felipe. Ya entonces, hace doce años, escogió «un bolso de potro con print de leopardo, una especie de baguette» firmada por quien entonces era una promesa de la moda y hoy tiene ya un nombre propio para una periodista asturiana que hoy es la Reina de España.