«Antes, nunca hubiera sido modelo, eran otras tallas»

Laura Serdio, en las escaleras de la iglesia de San Nicolás de Bari./MARIETA
Laura Serdio, en las escaleras de la iglesia de San Nicolás de Bari. / MARIETA

La avilesina Laura Serdio ha pasado de reportera gráfica en televisión a ganar la fase regional de un campeonato para modelos 'curvi'

JOSÉ L. GONZÁLEZ

Hace cuatro años Laura Serdio (Avilés, 1986) trabajaba como cámara para Canal 10. Amante de la fotografía, siempre ha estado acostumbrada a mirar por el visor, a enfocar, a encuadrar para sacar lo mejor de los escenarios y las personas que se le ponían delante. Lo que no pensaba en 2014 es que ella iba a ser el centro de atención de los focos y, mucho menos, que iba a ocurrir mientras desfilaba por una pasarela. Pero un giro del destino la ha llevado a convertirse en la ganadora de la fase regional del 'Royal Spain Curvy', un certamen para modelos con curvas que se celebró este fin de semana en Oviedo y que la llevará a Madrid en octubre para competir por el cetro nacional.

-¿Cómo ha llegado hasta aquí?

-Ha sido todo un poco inesperado, como de broma. Me apunté en la agencia con una amiga hace un año. Me dije 'venga, ahora que se lleva esto de las curvis'. Me gusta mucho la fotografía, decían que tenía desparpajo y me apunté.

-¿Cómo fue su primer experiencia en una pasarela?

-Desfilamos en noviembre en Oviedo. Empezamos con tres tiendas de ropa y la verdad que muy bien. Tuve compañeras muy majas y Lourdes (responsable de la agencia que la representa, Rassim's) nos dio unas nociones de cómo desfilar. Luego salió este certamen y me presenté, porque lo había pasado muy bien en el otro. Pero nunca pensé, para nada, que iba a ganar. Iba a pasármelo bien.

-Así que experiencia previa, poca.

-¡Ninguna! He tenido las pautas que me ha marcado Lourdes y los consejos de las compañeras que saben un poquito más. Sobre todo María Berrio, que me ayudó mucho el día que tuve que desfilar en ropa interior. Era un poco como '¿perdooona?'. No pensé que hubiera tan buen ambiente.

-Parece encantada con este nuevo trabajo.

-Le estoy cogiendo gusto. Siempre me gustó hacer fotos y vídeos y ahora le estoy cogiendo gusto a estar delante de la cámara.

-¿Se lo plantea como futuro laboral?

-Ahora mismo no, la verdad. Pero yo soy una persona que nunca dice no a nada. Con lo que me echen voy para adelante. Si algún día gano dinero con esto, perfecto. He sido cámara de televisión, camarera, auxiliar de clínica... trabajo en todo lo que puedo.

-Las modelos 'curvi' están ganado presencia en las pasarelas. ¿Se ha normalizado la situación?

-Por mi constitución siempre fui una chica con muchas curvas, aunque nunca había estado tan subida de peso. Antes nunca me hubiera planteado ser modelo, porque eran otro tipo de tallas. Tras subir de peso, con el 'boom' de las modelos 'curvi', la gente me animó a presentarme. Me gusta, porque creo que ayuda mucho a la gente joven. Cuando engordé, al principio me costaba, porque la sociedad es todavía un poquito mala. El cambio se está notando hasta en la ropa, las marcas empiezan a tener tallas más grandes.

-¿Se acabó la dictadura de las tallas?

-No es solo la talla, es que siente bien a los cuerpos con curvas. No es lo mismo una chica con mucha cadera que sin ella. Todavía estamos en proceso, pero lleva buen camino. Antes llevaba una 42 y ahora una 48. Las marcas empiezan a entenderlo, pero ahora mismo, aunque bajara de peso, tendría que dejar de comer para meterme en una 38. La talla 42 vuela de las tiendas y no entiendo cómo han tardado tanto en darse cuenta de que hay demanda. Ya no se trata de una persona como yo, de 30 años, sino de las niñas más pequeñas. Jugaba a voleibol y cuando las chicas empiezan a desarrollar tienen ese problema. Como sean gente un poco deportista, que marcan más la figura, como sean una chicas altas, les cuesta encontrar ropa para su vida diaria.

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