El Juli: «Pocas veces te paras a pensar que de verdad puedes perder la vida»

Julián López, ‘El Juli’, en la plaza de Mont de Marsan, en Francia. / AFP

Julián López 'El Juli' torea el lunes en El Bibio, pero antes, el sábado, su ganadería, El Freixo, pondrá los novillos del festejo del sábado

M. F. ANTUÑA GIJÓN:

Julián López Escobar (Madrid, 1982) lleva una vida entera dedicado a la tauromaquia. Es su pasión. Es su mundo. Es la razón que le llevó a México para hacerse grande como novillero y volver a Europa y tomar la alternativa en Francia. El próximo año se cumplirán 20 años desde su debut como matador en Nimes, pero no tiene aún planes para celebrarlo. De momento, solo piensa en la temporada que está viviendo y en su próxima visita a Gijón para participar en la corrida del lunes día 14 en la que compartirá cartel con Miguel Ángel Perera y con José Garrido, que sustituye a José Mari Manzanares tras su operación. Pero es que además este año acude a Begoña como ganadero. El Freixo pone el ganado en la novillada del sábado.

-Tiene una larguísima trayectoria a sus espaldas. ¿Qué es lo que ve cuándo mira atrás?

-Tampoco me paro demasiado a mirar atrás, porque he vivido muchas cosas y experiencias que son incluso difíciles de explicar. Pero sí, puedo sentir ese orgullo de haber logrado muchos de los sueños que sentía cuando empezaba en este mundo, cuando soñaba con ser torero.

«Gijón es una plaza que conozco desde mi primer año de alternativa»

-¿Qué ve cuando mira hacia adelante?

-Creo que todavía puedo alcanzar un punto más para dar al toreo. Y en esta temporada estoy apuntando cosas. Desconozco qué me deparará el futuro, pero me siento fuerte y con ilusión por vestirme el traje de luces.

-¿Qué queda de aquel chico que tomó la alternativa con 15 años? ¿Qué ha ganado y qué ha perdido 'El Juli' con el paso del tiempo?

-Inevitablemente se pierde esa inocencia de los principios que todos anhelamos en cierto modo en nuestras vidas. Pero la evolución es obligatoria y seguir teniendo esa ilusión y madurez por ahondar en tu tauromaquia, por sentir de manera diferente una embestida.

-¿Cambia a un torero el hecho de convertirse en padre? ¿Le gustaría que sus hijos siguieran sus pasos?

-Desde luego. Tu vida mira ahora hacia ellos, pero intentas no llevarte esa sensación a la plaza. Que puedan hacer lo que les guste, eso es lo único que quisiera.

-¿Tiene alguna asignatura pendiente en el mundo del toro?

-En el toreo siempre quedan cosas por hacer. También me ilusiona mucho mi faceta como ganadero.

-¿Cuál es su diagnóstico sobre la tauromaquia en España tanto en el plano estrictamente artístico como en todos los demás?

-Todos sabemos que son momentos difíciles, pero siempre miro al toreo y su futuro con optimismo porque tenemos motivos reales para serlo. Desgraciadamente hay muchos intereses para hacerle daño, que van más allá del animalismo o los antitaurinos.

-Últimanente el toreo ha sufrido las pérdidas de Iván Fandiño y Víctor Barrio. ¿Cómo vive un torero la muerte de un compañero? ¿Cómo le afecta?

-Son cosas a las que siempre estás expuesto, pero pocas veces te paras a pensar que de verdad puedes perder la vida. Personalmente me han afectado mucho, y los días siguientes, cuando te vistes de torero, tienes sensaciones que no habías tenido antes. Es realmente duro.

- Twitter se ha convertido en plaza pública de discordia, en lugar de insultos y discrepancias. ¿Alguna solución para atajar esto?

-Ya hace tiempo que dejé de utilizarlo y, aunque tiene cosas buenas, desgraciadamente se está convirtiendo en un lugar para el insulto o la falta de respeto fácil. Se han visto cosas absolutamente denunciables, como sucedió tras los fallecimientos de mis compañeros, y espero que se ponga solución.

-El próximo año cumplirá 20 años desde su alternativa en Nimes ¿Tiene previsto celebrarlo de alguna manera especial?

-No sé aún qué haré el año que viene, pero desde luego El Bibio es una plaza en la que se podría hacer algo especial.

-Tiene usted una fundación que busca fomentar los valores de la fiesta taurina. ¿Cómo es su trabajo en ella? ¿Qué proyectos tienen de futuro?

-Lo cierto es que se hace un trabajo muy grande. Tanto en los proyectos solidarios como en la formación de nuevos valores de la tauromaquia. Tuve ocasión de visitar la escuela hace unas semanas y disfruté mucho con los chavales.

-Viene a Gijón, ¿qué recuerdos tiene de esta plaza?

-Gijón es una plaza que conozco desde mi primer año de matador. Mi debut lo hice vistiendo el traje blanco y oro de mi alternativa en Nimes y la verdad es que siempre he sentido una comunicación muy especial con su público.Es una feria que se sitúa en medio del verano, cuando los toreros acumulamos muchos kilómetros, y por eso también es importante sentir la receptividad del público. En ese aspecto Gijón ha sido ejemplar y he podido dar tardes de toros en las que he podido expresar mi tauromaquia.

-Viene además a Gijón con su ganadería, El Freixo.

-Estoy feliz por ello y muy responsabilizado. Es algo en lo que tengo mucho respeto. Los resultados están siendo buenos, pero aprendo cada día y la verdad es que me tiene muy ilusionado.

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