Sara Herranz, la mujer por la que las grandes marcas se pelean por sus dibujos

Sara Herranz, la mujer por la que las grandes marcas se pelean por sus dibujos

Esta ilustradora canaria es una de las estrellas del momento. Publica su segundo libro, ‘La persona incorrecta’, y las grandes marcas comerciales se pelean por sus dibujos. «Soy muy insegura, siempre creo que se podrían hacer mejor las cosas», nos cuenta

MIGUEL ROJOGIJÓN.

Son mujeres bellas por fuera, pero más rotas por dentro de lo que quisieran y de lo que deberían. Dibujadas en blanco y negro, con apenas algún toque de color rojo en los labios, en las copas de vino, en las uñas... Viven historias universales, con el desamor por bandera, pero despojadas ya del ardor adolescente de su primer álbum, que llevaba por título ‘Todo lo que nunca te dije lo guardo aquí’, ganan ahora en análisis y en madurez en su segundo libro, ‘La persona incorrecta’ (Lunwerg, 2017) –«mientras besaba a la persona equivocada», está fechado el libro–. «La idea era que los personajes creciesen, y supongo que va un poco ligado a mí, porque escribo sobre lo que me rodea y también se nota en la ficción. Al tener más años, la forma de enfrentarse a las relaciones de los personajes es más madura, es un cambio inevitable».

Descubrimos a Sara Herranz (Tenerife, 1986) hace cinco años, en un market organizado por Laboral Centro de Arte en Gijón, donde vendía camisetas ilustradas con sus dibujos bajo la marca Brakets t-shirts en compañía de su amiga Sara Prieto. Había estudiado Diseño Gráfico y Comunicación Audiovisual y tras una temporada en Madrid dedicada a la televisión y un desengaño amoroso, decidió centrarse en la ilustración. Desde entonces, su carrera parece no tener freno. Comenzó compartiendo sus dibujos y reflexiones en las redes sociales, y hoy sus cuentas tienen entre 150.000 y 200.000 seguidores en todo el mundo.

Poco a poco fue refinando su trazo, haciéndolo más limpio. «Han sido tres años de aprendizaje desde el anterior libro. Me pedía el cuerpo que los personajes tuviesen más detalle, que las líneas fuesen más finas, que tuviesen arrugas, expresión. En el primer libro los rostros eran más estáticos, más ‘naive’». Y alrededor de esos personajes, pequeños detalles de sus vidas cotidianas, imágenes que sirven de escenario, que transmiten cosas. «Uso esos detalles para contextualizar. Como vengo del audiovisual, los empleo como si fuesen planos de una película: busco que las imágenes cuenten pequeñas cosas, que le den sentido a las situaciones», detalla .

El anterior libro se convirtió en uno de los superventas de aquellas navidades y desde entonces sus dibujos no solo aparecen en tazas, camisetas, agendas o láminas; revistas como Vogue, Yodona o Glamour la han llamado para que ilustre artículos en sus páginas y ha realizado trabajos publictarios para marcas como Channel, Gucci, Eliee Saab, Astor, Samsung, Pantene, Oysho y Heineken, por citar las más conocidas. «Tardo mucho en publicar libro, casi tres años, porque me supone mucho esfuerzo y mucho tiempo. El trabajo para marcas y revista me ayuda a sobrevivir en esos tiempos muertos, y además te aporta nuevos puntos de vista», explica.

–¿Por qué hay tantos tachones, en caras de personas, en el título...?

–Soy muy insegura, siempre me planteo si se puede mejorar las cosas...Siempre sigo haciendo correciones. Esa necesidad se representa en mis dibujos con los borrones.

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