«Siempre se conspira por el poder»

Jesús Cintora posa con su libro 'Conspiraciones'.
Jesús Cintora posa con su libro 'Conspiraciones'. / JOAQUÍN PAÑEDA

Jesús Cintora, que presentó su libro 'Conspiraciones', muestra asombro por el modo en el que «la gente traga» ante la crisis

ALBERTO PIQUERO

Periodista a pie de página, hombre de radio y popularmente conocido por sus programas informativos en televisión, Jesús Cintora (Ágreda, Soria, 1977) llegó ayer a la Semana Negra con el segundo de sus libros publicados: 'Conspiraciones. ¿Por qué no gobernó la izquierda?'.

-Empecemos por la segunda parte del título: ¿Por qué no gobernó la izquierda cuando Pedro Sánchez tomó esa iniciativa?

-No se pusieron de acuerdo con Podemos ni a la hora de saber qué significaba la izquierda. Y sin ese acuerdo no había alternativa, algo que está demandando mucha gente. Aunque también el PP cuenta con un importante respaldo. Y yo respeto las dos cosas.

«Entiendo mi profesión como un maratón, aunque a veces haya codazos»

-Esos hechos nos remontan varios meses atrás. ¿Cuál es la situación en el momento actual?

-Continúa sucediendo algo semejante. El tablero político no es bipartidista desde 2014 y requiere acuerdos.

-Habla de conspiraciones. ¿Es una sospecha o algo probado?

-Es información. Hubo quien puso el grito en el cielo ante la posibilidad de que se aliaran el PSOE y Podemos, en particular por las amenazas que calculaban de los segundos. Hay empresarios de la vieja guardia a los que les gusta entrometerse en política, antiguos dirigentes políticos que parece que se han ido y permanecen, medios de comunicación que participan del mismo juego... Se ha conspirado y siempre se conspira por el poder. Y eso ocurre también en los partidos, en las luchas internas de Podemos, del PSOE o del PP, donde Rajoy ha resistido operaciones en su contra. De él decía Felipe González que es «el único animal que avanza sin moverse».

-¿Y Felipe González se ha movido yendo hacia atrás?

-Felipe González ha sido el dirigente que cambió España en los años 80, en educación, en sanidad, en infraestructuras. Podría ser venerado como líder social-demócrata en Europa y en el mundo. Ocurrió que años después se fue distanciando de ese magnífico expediente e incluso llamó a Sanchez 'Pedro el cruel' por criticar las puertas giratorias, ya que él estaba en una multinacional.

-Entre tantas mareas, ¿cuál es la verdadera esencia de Podemos?

-Han encontrado el espacio de la gente que carecía de referencia política, o que estaba decepcionada de la gestión que había hecho el PSOE de la crisis y harta de corrupción. Por otro lado, responden a una cuestión generacional, que se mueve a instancias de la rebeldía social. Pero es verdad que pronto se les han notado las contradicciones programáticas, por ejemplo sobre la renta básica.

-Hablando sobre rentas, ¿cuánto se ha resquebrajado el Estado de bienestar durante la crisis?

-Los recortes son la gran transformación de la época en la que vivimos. Todas tienen sus revoluciones. Pero quizá la más silenciosa en esta etapa sea la precarización social. Al tiempo que se rescata la banca con dinero de todos que se ha perdido. Las grandes fortunas se han incrementado mientras las clases medias y bajas se han empobrecido. Y, por supuesto, todo ello ha repercutido en la sanidad y en la educación pública. Pero lo que me parece el factor más llamativo es cómo la gente traga. Lo digo desde la humildad y desde la ignorancia, como simple observador. Es igual que si te meten la mano en la cartera y no vas a denunciarlo a comisaría.

-¿En España el periodismo es el cuarto poder?

-Si no se ha desalojado a Rajoy, que ha nombrado a un tesorero que tiene 50 millones en Suiza, poca influencia tiene. Al contrario, lo que ha ocurrido es que se ha eliminado a muchos directores de medios y periodistas. Tenemos un periodismo cada vez más domesticado.

-Y en otra de las orillas, Cataluña. ¿Qué pronóstico tiene para el referéndum del 1 de octubre?

-La preocupación de la gente es el paro y la corrupción.En cualquier caso, es un asunto serío, sí, que hay que trabajárselo. Rajoy tiene la costumbre de que el tiempo vaya pasando y arregle las cosas, pero ahora toca remangarse. Y tampoco es ocasión para las palabras amenazantes de María Dolores de Cospedal, invocando los artículos constitucionales de la unidad de España y el Ejército. Es momento para hilar fino, negociar y hacer política de alto nivel. No obstante, creo que todo se atiene a movimientos claramente electorales. Y que no llegará la sangre al río.

-En 2015, Mediaset pensó que era preferible que usted no continuara al frente de 'Las mañanas de Cuatro'. ¿Le merece una reflexión?

-Sigo en Mediaset, donde comenzaré un programa de reportajes, 'La línea roja'. Y no quiero regodearme en esa historia. Entiendo la profesión a la manera de un maratón, que exige estar en forma, esforzarse y trabajar con alegría, aunque a veces haya codazos y no te den agua en la carrera.

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