Los socorristas del futuro

Los participantes en las jornadas, minutos antes de comenzar el primer entrenamiento. / PETEIRO

35 jóvenes de seis provincias participan en la V Lifeguard Race Series, unas jornadas para talentos del salvamento

ÓSCAR PANDIELLO

Rápidos, precisos y preparados para cualquier incidencia. Pese a su corta edad, los 35 jóvenes que desde ayer entrenan en la playa de San Lorenzo son un seguro de vida. No en vano, su dedicación diaria por el salvamento y el socorrismo, una modalidad deportiva en auge, les permite ser efectivos en piscinas, playas y ríos. Para mejorar sus habilidades, el arenal gijonés acoge hasta el sábado la quinta edición de las Lifeguard Race Series, unas jornadas impulsadas por el Club de Salvamento y Socorrismo Gijón con el objetivo de reunir a técnicos y deportistas y que así compartan experiencias, entrenen y compitan entre ellos. De esta forma, Pontevedra, Cantabria, León, Asturias, Valladolid y La Coruña estarán representadas durante estos días en las jornadas.

El socorrismo, según explican los organizadores, es un deporte en sí mismo; no solo una actividad en playas o piscinas enfocado a salvar vidas. Buena cuenta de ello dan los chicos y chicas reunidos estos días en Gijón. «Entrenamos una hora y media todos los días y los fines de semana podemos llegar a dos. Es un deporte muy diferente y variado, por lo que siempre estas animada a seguir con ello», destaca Uxía Amoedo, de 12 años. Viene becada en representación del Club Salvamento Acuático de Pontevedra (Sapo) y, pese a su corta edad, ya acumula siete años trabajando en esta modalidad deportiva.

Las pruebas a las que se enfrentarán estos jóvenes, en edad de cadetes, son variadas. La carrera tabla, por ejemplo, requiere que los participantes corran con las tablas de salvamento -«parecidas a las de surf pero más largas y con asas»- y, tras entrar en el agua, tienen que remar una distancia de 350 metros antes de volver cuanto antes hacia la arena.

En el rescate tabla, por su parte, los participantes tienen como objetivo rescatar a un compañero de su equipo, auparlo a la tabla y volver junto a él remando. «Después hay que salir por el sitio marcado en el menor tiempo posible. La tabla es más estable que una de surf y el funcionamiento simula totalmente el de una emergencia real», explica Ciro Benito, de 14 años. En su caso, viene becado junto a otros tres compañeros del Unión Esgueva, de Valladolid. Según explica, sus entrenamientos varían dependiendo de la época del año. Durante las épocas más frías, las piscinas acogen sus prácticas, que combinan natación y entrenamientos más técnicos. Durante el verano, y ante la ausencia de playas, la solución pasa por el Pisuerga. «Nos preparamos allí en las instalaciones del club para tener experiencia fuera de la piscina», apunta.

Además de servir como escuela y taller para estos jóvenes, las jornadas sirven para crear lazos y amistades. Así lo afirma Raquel Sánchez, de 14 años, que representa en las jornadas al Club de Salvamento y Socorrismo Gijón, organizadores del certamen y encargados de ofrecer las becas a los participantes de fuera de Asturias. «Ya estuve el año pasado y fue una gran experiencia. Conoces a mucha gente y aprendes de ellos a través de las distintas pruebas», destaca.

En el caso del club gijonés los entrenamientos de todo el año alternan entre las piscinas de El Coto, el Club Santa Olaya y la playa de San Lorenzo. «Antes practicaba solo natación pero, al final, resulta demasiado repetitivo», afirma la joven. Debido a la notable preparación que acumulan, la mayoría de deportistas apuestas por sacar el título de socorristas a los 16 años, el mínimo legal. «Claro que lo haremos. El esfuerzo de tantos años y la preparación te invita a ello», asevera Denise da Costa, de 13 años, que también compite para el club gijonés. «A mí también me gustaría acabar en una playa de Pontevedra como socorrista, es mi objetivo», concluye Sara Iglesias, del Club Sapo, que repite tras participar en 2016.

Esta quinta edición de las Lifeguard Race Series culminarán el sábado con la competición final, que se dividirá en sesión de mañana y tarde. Además de los 35 cadetes becados, la prueba está abierta a un rango más amplio de edades. De esta forma, 80 personas participarán en un largo ejercicio de velocidad y natación que tendrá lugar entre las escaleras 7 y 8 de San Lorenzo.

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