El tipín de Paquirrín

Kiko Rivera pierde la barriga gracias a una banda gástrica y también el humor. Quiere denunciar a Telecinco por una parodia

ARANTZA FURUNDARENA

Paquirrín no quiere ser barrigón. Se ha operado del perímetro estomacal. Eso que para algunos representa la curva de la felicidad para él era la parábola de todas sus desgracias, centradas especialmente en su maltrecha salud. La gota (enfermedad que padece desde hace tiempo) ha colmado el vaso y el hijo de Isabel Pantoja ha decidido cortar por lo sano. Bueno, cortar no, acotar su insaciable apetito colocándose una banda gástrica. Pero ha sido bajar cinco kilos y empezar a perder el humor... Kiko ha anunciado a través de Twitter que piensa denunciar a David Carrillo y a Telecinco por haberle parodiado en el programa 'Me lo dices o me lo cantas'; tal vez en un intento de recuperar los kilos perdidos... Pero por otra vía y en forma de 'cash'.

La canción, titulada 'A Kiko y pala', no tiene desperdicio. Inspirándose en un famoso tema de Joaquín Sabina y caracterizado como el célebre Dj, David Carrillo hacía hincapié en la fama de poco trabajador que arrastra el hijo de la Pantoja y se defendía con este estribillo: «Ya no sigan con tantos reproches, por si no lo sabían, cotizados yo tengo ahora mismo 19 días y quinientas noches». Las satíricas estrofas también incluían una mención a su paso por el Real Madrid: «Jugaba fatal, y al final me harté del banquillo igual que mamá...». Esto ha sido demasiado para Kiko Rivera, que ha aprovechado su empuje en las redes (más de un millón de seguidores) para enviarle un dardo envenenado al actor: «Deberías medir tus palabras a la hora de hacer una gracia. Tanto tú como la cadena ya están en manos de mi abogado».

Es la otra cara del risueño y socarrón Kiko Rivera. Tal vez la personalidad del flaco amargado que todo gordo lleva dentro. Y eso que el Dj debería estar más que vacunado contra la mordacidad ajena. No hay acción que emprenda, canción que grabe ni vídeo que suba a la red que no sea criticado y reconvertido en un rosario de memes... Su reciente salto acrobático desde el borde de la piscina hasta aterrizar a lo bomba sobre un flotador en forma de flamenco rosa, que nada le había hecho, dio lugar a parodias más hilarantes aún que la propia zambullida. Como la que acompañaba la imagen con el anagrama de Adena y el mensaje: «Stop animal abuse». O la que congelaba a Kiko saltando en el vacío y lo colocaba en una portería, intentando parar un disparo de Cristiano Ronaldo.

Ahora las críticas apuntan también a su operación de estómago. Personas que no pueden pagársela censuran que le haya salido gratis a cambio de publicitar la clínica donde le han intervenido a través de medios como la revista 'Semana', que en su último número ofrece un amplio reportaje y facilita la página web de dicho centro médico. Pero Kiko, como su madre, cuanto más ladran más cabalga. Tiene 33 años y su segunda esposa, Irene Rosales, la mujer que le pone «todo a la plancha» y le perdona «cuando asalta la nevera» está embarazada del que para él será su tercer hijo. A su pequeña Ana le ha escrito ya una canción. «Seré tus manos y también tus pies», dice la letra... También acaba de grabar 'Sano juicio', una especie de reguetón en cuyo vídeo Kiko demuestra ser el peor actor del mundo. Lo cual tiene mérito y le reportará un éxito sin precedentes.

Y es que el hijo de Isabel es un maestro del 'cuanto peor, mejor'. Él no da puntada sin hilo. En sus redes lo mismo sortea el sufrido flamenco hinchable que un viaje a Punta Cana, a cambio de que cada participante le aporte al menos tres 'followers', que él gratis no da ni los buenos días. Ahora además se ha propuesto ser guapo y tener buen tipo... Su prima Anabel Pantoja adelgazó 30 kilos gracias a un anillo gástrico y quiere imitarla. Sus maltrechos menisco, rodilla y ligamentos se lo agradecerán. «Mi mal hábito es comer», ha confesado Rivera... Así que era eso.

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