
Apenas dos horas más tarde, el equipo de arqueólogos encabezado por Javier Ortiz ponía al descubierto los restos de tres cadáveres. Pero la lluvia y el mal tiempo que se registraron en el alto del Acebo, a 1.030 metros sobre el nivel del mar, obligó a paralizar las tareas de exhumación de los restos y a cubrirlos con plásticos para impedir que el agua los deteriorase. «Incluso hemos habilitado una especie de desagües para que corra el agua y no quede sobre los toldos que hemos puesto para cubrir los restos», explicó Ortiz.
El arqueólogo de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica señaló también que estos nuevos restos «no parecen encontrarse en muy buen estado». Javier Ortiz, ante los resultados alcanzados con la exhumación de la primera fosa, de la que se recuperaron los restos de ocho soldados, ya explicó que «la tierra es muy ácida, lo que facilita el deterioro de los huesos. Sin embargo, está muy suelta, algo que a nosotros nos permite ir muy rápido en nuestro trabajo».
La fosa común encontrada ayer está localizada muy cerca de la primera, pero más próxima a la frontera con Galicia: «Hemos pasado dos días buscando en dirección a Asturias y resultó que estaba al otro lado», anotó la coordinadora de los trabajos de exhumación, Carmen García Rodeja.
Diferente disposición
En cuanto a la situación de esta fosa respecto a la carretera que une los municipios colindantes, es diferente de la primera. Mientras que la excavada el sábado se encontraba en perpendicular a la vía, la segunda está colocada de forma oblicua.
Los cuerpos también fueron colocados de forma distinta. Los ocho soldados encontrados en el primer enterramiento estaban dispuestos a lo largo en una fosa de once metros de longitud, como indicaron los hermanos José y Julio Fernández, obligados a cavarla cuando contaban 11 y 12 años, respectivamente.
En cambio, dos de los cuerpos localizados ayer «estaban juntos, pies contra cabeza, pero uno al lado del otro», detalló Javier Ortiz. El tercer soldado fusilado «estaba delante de ellos». De este, sólo se ha localizado un húmero.
Por otra parte, los voluntarios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica celebraron en el salón de actos Os Chaos, en Fonsagrada, un emotivo homenaje a los soldados del Batallón Galicia. «Lo organizamos el martes a las doce y media de la noche y había más de 300 personas presentes», afirmó Santiago Macías, vicepresidente del colectivo. En este encuentro, los vecinos bucearon en sus recuerdos y los pusieron a disposición de la asociación, que detalló los avances de su investigación. «Esto ha sido increíble y nos da más fuerza para seguir adelante con nuestro trabajo», subrayó Macías. Por eso, las tareas de exhumación de la segunda fosa continuarán hoy.





