En apenas un mes, el coste del servicio se ha duplicado. Para este año, el Ayuntamiento contrató la tarea a Urbaser por un máximo de 100.000 euros, suficiente para, a 17 euros la tonelada, retirar más de 5.000.000 de kilos de boñigas. En julio, sin embargo, el equipo de gobierno decidió incrementar la dotación del contrato en 50.000 euros más, para un volumen de 7.000 toneladas. Un mes después el nuevo contrato alcanza un importe de 200.000 euros. Eso sí, el precio que ofrece Contemax por hacerse cargo de la boñiga es más alto: 20 euros por tonelada, de los que 10,39 corresponden a la tasa que cobra Cogersa.
El proyecto de una planta municipal de compostaje, presupuestada en 900.000 euros, sigue paralizado.





