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AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

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CHECHU RUBIERA CICLISTA DEL DISCOVERY CHANNEL
«Cientos de corredores pagamos la factura de unos pocos tramposos»
«No me marco ningún objetivo para la Vuelta a España», afirma el gijonés del Discovery
01.09.07 -
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«Cientos de corredores pagamos la factura de unos pocos tramposos»
DECANO. Chechu Rubiera afronta con ganas la Vuelta. / PABLO NOSTI
En el Giro despuntó como profesional y en el Tour pedaleó para aligerar la ascensión de Lance Armstrong al olimpo del ciclismo. Sus citas con la Vuelta a España han sido menos de las deseadas, pero ahora cumple su deseo de culminar en las carreteras de Asturias y España una temporada que le ha llevado de Mallorca a Italia y de China a Alemania. Chechu Rubiera Vigil, el decano de los ciclistas profesionales asturianos, afronta con serenidad la última gran ronda que correrá con el maillot del Discovery Channel, equipo que se despide del pelotón.

-¿Llega a la Vuelta en buen estado anímico y físico?

-Mentalmente estoy bien, pero físicamente no acabo de encontrar el buen tono, porque últimamente he corrido demasiadas carreras. Vengo de la Vuelta a Alemania y hace tres semanas participé en una prueba en China a mucha altitud, con cotas en torno a 4.000 metros, de la que aún no me he recuperado.

-¿Le gusta el trazado que ofrece la carrera este año?

-Me parece que combina un poco de todo, como siempre. Creo que de esta ronda saldrá ganador un corredor completo. Yo llevaba tiempo sin hacer la Vuelta, este año he participado en muchas carreras fuera y correr en casa es un aliciente más, al margen del trazado, que me gusta.

-El encuentro con la montaña asturiana llega este año muy pronto.

-La subida a los Lagos está a la vuelta de la esquina, y yo, personalmente, preferiría que fuese más adelante, porque en estos momentos no me encuentro muy bien.

-¿Cuenta usted con ir de menos a más en la carrera?

-(Risas). Es que como vaya de más a menos no voy a llegar a Madrid.

-¿Tomará la salida con alguna meta concreta como objetivo?

-No tengo ninguna presión ni me marco ningún objetivo. Espero disfrutar y, si voy bien, intentaré luchar por alguna etapa y ver cómo responden los compañeros del equipo que teóricamente contarán en la clasificación general, para echarles una mano.

-¿Cómo ve a los demás asturianos con los que formará pelotón?

-Bien, con la buena noticia de que Santi Pérez podrá correr. Samuel Sánchez está en condiciones de luchar por la general y vencer en alguna etapa exigente. Carlos Barredo y yo creo que tenemos la misma idea de olvidarnos de la general, buscar alguna victoria de etapa y hacer labor de equipo. Santi se unirá a esta lucha por las etapas, porque con todo lo que vivió estos días no es probable que esté en condiciones de luchar por la general, aunque es un buen escalador y se dejará notar.

-¿Quién es el favorito para hacer cumbre en el podio de Madrid?

-Va a ser una Vuelta muy abierta, aunque pienso en Cadel Evans y a Carlos Sastre. Pero estamos ya en setiembre, la temporada ha venido muy cargada y la mentalidad con la que cada cual afronte esta carrera va a resultar decisiva.

Afición y patrocinio

-El Tour de Francia ha enrarecido la atmósfera del ciclismo.

-Lo ocurrido en torno al Tour ha hecho recapacitar a más de uno. Lo que pasó allí no debería repetirse en la Vuelta. Esperemos que la afición y los patrocinadores recuperen la confianza.

-Pero la afición parece que mantiene, en líneas generales, su fidelidad a este deporte.

-Sí. En el Tour y en la Vuelta a Alemania había mucho público siguiendo las etapas. Independientemente de que haya tramposos, como en todas las facetas de la vida, a la gente le sigue gustando el ciclismo como deporte.

-¿Se les está robando a los ciclistas la presunción de inocencia en el combate contra el dopaje?

-En Francia están perdiendo el Norte. No me parece lógico que a alguien que dé positivo lo lleven esposado a una comisaría ni que se haya expulsado del Tour a corredores sin pruebas. Pero los ciclistas no tenemos la unión necesaria y no movimos ni un dedo contra esa caza de brujas. Ésta es, probablemente, la única profesión del mundo en la que se nos mira a todos como si fuésemos culpables.

-El dedo acusador tampoco ha respetado a su compañero Alberto Contador.

-Contador no dio positivo en ningún control y la prensa francesa está publicando insinuaciones sobre él. No pondré ejemplos, pero en otros deportes también se dan casos de dopaje y los medios de comunicación a veces los despachan con un breve informativo, mientras con el ciclismo se están llenando páginas y páginas apoyándose en los casos de Rasmussen y Vinokourov. Los ciclistas necesitamos que la prensa enfoque como se merece la cara negativa de este deporte. Hay que informar, pero sin menoscabar el plano puramente deportivo del ciclismo.

-La retirada de patrocinadores es la consecuencia más alarmante.

-Sí, nuestro equipo es un ejemplo de ello. En los últimos años hemos ganado el Tour ocho veces, no se ha dado ni un caso de positivo y, a pesar de ello, no encontramos en todo el mundo un patrocinador que quiera mantener la escuadra. Hubo contactos en China, Rusia, los Estados Unidos y Europa. Al final, en la negativa a asumir el patrocinio siempre está el miedo al dopaje. Cientos de corredores profesionales estamos pagando la factura de unos pocos tramposos.

El Tour y la Vuelta

-¿Habrá que replantearse el ciclismo profesional?

-Ésa es la idea que todos tenemos en la cabeza. Habría que cambiar cosas, conseguir que los recorridos de las pruebas sean más llevaderos, que se intercalen jornadas de descanso... Pero vemos que la organización del Tour, al tiempo que predica la limpieza en el ciclismo, diseña etapas durísimas, criminales. Lo mejor sería que algunos dejasen de lado la hipocresía. Los palos los seguimos recibiendo los ciclistas, pero detrás de todo el problema hay médicos y organizadores sin escrúpulos.

-¿Su crítica va también para la organización de la Vuelta a España?

-No, la Vuelta ha reducido la dureza de las etapas.

-Para ustedes es un rompepiernas, pero a la afición le gusta verles subir los Lagos o L'Angliru.

-La etapa de los Lagos siempre me pareció preciosa, pero los últimos cinco kilómetros de L'Angliru son una barbaridad; no hay ninguna carrera en el mundo en la que tengas que usar tres platos. Entiendo que ahora mismo el ciclismo es un espectáculo y la gente reclama este tipo de subidas, pero podría buscarse una solución intermedia. Se podría subir L'Angliru sin necesidad de pegarte antes una paliza en la misma etapa.
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