Gustavo Lorenzo lamentó la falta de dureza en la aplicación de penas a los responsables de maltrato animal y recordó algunos en los que los delitos apenas se saldaron con multas de una cuantía mínima. Uno de ellos fue el de los propietarios de un pastor alemán que murió asfixiado dentro de un coche, donde permaneció encerrado durante más de una semana. Entonces la protectora de animales de Mieres solicitó que se impusiera a los dueños del perro una multa de 90.000 euros, aunque finalmente la sanción quedó reducida a 150 euros. También en Mieres un vecino de Figaredo fue condenado hace dos años a pagar una multa de noventa euros por haber arrojado dos cachorros vivos a un contenedor.
Desde la Asociación Protectora de Animales 'San Francisco de Asís', de Villaviciosa, recordaban también ayer el caso de la perra 'Mila', «un nombre que le pusimos porque fue un milagro que sobreviviera», que fue encontrada con graves lesiones en el cuello causadas por un hilo de alambre. «Estaba atada a un poste en medio de una finca y al dar vueltas se iba estrangulando y el alambre se le clavaba más y más. Cuando vino tenía todo el cuello seccionado y se veía hasta la tráquea». Como 'Luna', 'Mila' también encontró una familia con la que recuperarse.
Entre los casos más recientes de maltrato a perros destaca el de los animales que fueron encontrados en julio en una finca de La Cruz, en Illas. Tras permanecer varias semanas encerrados sin recibir ningún tipo de alimento, uno había fallecido y otros tres se encontraban en un pésimo estado físico.





