Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
AVILÉS - GIJÓN - OVIEDO | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 26 mayo 2012

Occidente

Occidente
Discrepancias entre el Principado y los monjes dominicos de Corias bloquean el inicio de las obras del parador nacional
Cultura y la empresa que ejecuta el proyecto consideran que los trabajos deben realizarse con el edificio «deshabitado» Los frailes recuerdan que, según el contrato de venta del complejo monacal, «tenemos todo nuestro derecho a estar aquí»
24.09.07 -
Vota
0 votos

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El 7 de diciembre de 2006 se firmó el acta de replanteo para la ejecución del proyecto turístico más ambicioso del Occidente asturiano: la transformación del monasterio de Corias (Cangas del Narcea) en parador nacional. Era el trámite que marcaba el inicio de los trabajos, que cuentan con un plazo de ejecución de 36 meses. Sin embargo, casi diez meses después, el inicio de las obras está bloqueado. ¿El motivo? Las discrepancias entre el Principado y la empresa que acomete los trabajos, por un lado, y los monjes dominicos que residen en el inmueble, que se niegan a abandonar el complejo monacal durante la ejecución del proyecto, por otro lado.

Para entender estas diferencias hay que remontarse a 2002, cuando el Principado y la Orden de Predicadores (los Dominicos) firmaron el contrato para la adquisición del monasterio. Según ese acuerdo, la comunidad de frailes que reside en el complejo dispondrá, una vez haya finalizado la construcción del parador, de un ala para su uso y servicio (que estará ubicada en la fachada principal).

Sin embargo, la empresa adjudicataria de los trabajos -OHL- estima que debido a la complejidad de las obras, el edificio debe estar «deshabitado» para su ejecución.

La comunidad de frailes no comparte esa opinión. Según manifestaron ayer a EL COMERCIO los monjes que residen en el monasterio cangués, «las obras no han comenzado no por nuestra culpa. Eso es un bulo. Porque nosotros no tenemos por qué irnos».

Contrato de venta

Se refieren con este argumento a la cláusula del contrato de adquisición del inmueble por la que se especifica que la comunidad seguirá disfrutando del uso del complejo una vez hayan finalizado los trabajos de construcción del parador nacional. Según este documento, firmado el 30 de diciembre de 2002, se cedía al Arzobispado la iglesia y sacristía conventual. Por su parte, los propietarios por aquel entonces del edificio -la Orden de Predicadores- se reservaba el derecho de seguir ocupando una parte del monasterio.

Además, refleja el contrato, en caso de que esta comunidad desapareciese el Arzobispado procurará la presencia de otra orden «para mantener su presencia» en el monasterio de Corias.

Por ello, los monjes de este monasterio lo tienen claro: «Si las obras no han empezado, será por cuestión de la empresa. Nosotros tenemos todo nuestro derecho a estar aquí», añadieron los religiosos.

Nuevo destino

La comunidad de los padres dominicos que habita el monasterio aclara que «en ningún momento nos negamos a abandonar el edificio, es que no tenemos por qué hacerlo». Explican que reclamaron a los responsables de la obra que «primero arreglen la zona que ocuparemos posteriormente para trasladarnos y que luego comiencen con la obra del parador». De esta forma, añaden, el proyecto se ejecutaría «sin que nosotros tengamos que abandonar el monasterio».

Ante esta postura, la empresa que acomete los trabajos puso en conocimiento de la Consejería de Cultura la situación. Este departamento ha tratado de buscar una salida al bloqueo, pero no lo ha conseguido, por lo que el inicio de las obras aún no se ha producido.

Los frailes aseguraron ayer que en los últimos meses han mantenido contactos con el Principado a través del arquitecto que diseñó el proyecto del parador, José María Pérez, 'Peridis', para lograr una solución. «Quieren que mientras se ejecuten las obras nos vayamos, pero no nos iremos para nada», advirtieron los monjes. Pese a todo, 'Peridis' negó ayer en declaraciones a EL COMERCIO que hubiera mantenido reuniones con los frailes por encargo del Gobierno regional para desbloquear el conflicto.

Diez meses de demora

Esta situación ha provocado que el inicio de las obras acumule ya diez meses de retrasos. El pasado 7 de diciembre tuvo lugar la firma del acta de replanteo, el pistoletazo de salida para los trabajos. Sin embargo, pese a la elaboración de algunos estudios arqueológicos, desde entonces no se ha movido ni una sola piedra de este complejo proyecto.

La empresa adjudicataria de las obras tenía previsto iniciarlas el pasado mes de junio, pero las discrepancias con la comunidad religiosa que reside en el monasterio ha impedido cumplir este objetivo.

Esta situación afectará a los plazos de ejecución de la obra del parador, cuya inauguración estaba prevista para diciembre de 2009. Los trabajos cuentan con un presupuesto de 20,3 millones de euros. Su financiación está contemplada en cuatro anualidades: para 2006, 1,6 millones de euros; 8 millones para 2007; otros ocho para el próximo ejercicio y 2,7 millones para la última anualidad de 2009.

Por otro lado, el pasado mes de agosto, el Instituto de Turismo de España (Turespaña) hacía publicas las bases de contratación de la dirección facultativa de las obras de rehabilitación del monasterio de Corias, para la ubicación del nuevo parador nacional, por un importe total de 396.605 euros, a pagar en tres anualidades.
Vocento
SarenetRSS