
Lo que nunca se había visto hasta el momento en España es que los restaurantes, hoteles y supermercados de un municipio se impliquen con esta enfermedad hasta el punto de que un celíaco pueda pasar en ese lugar varios días de vacaciones «sin sentirse en ningún momento discriminado por su enfermedad, pudiendo comer en los mismos lugares que sus amigos y familiares con total tranquilidad y realizando el mismo tipo de actividades sin estar supeditado a llevarse su propia comida de casa». Por eso, hasta las bolsas de picnic que se preparan para los que se apuntan a bajar el Sella en piragua, tendrán alimentos sin gluten. El Ayuntamiento de Ribadesella lleva varias semanas trabajando en este proyecto pionero y espera que esté operativo «dentro de dos o tres meses».
La idea surgió de las concejalías de Turismo y Consumo que encabezan Ramón Minordo y Noelia Avín, pero será imprescindible el apoyo de los empresarios del municipio, con los que ya han tenido unas primeras y fructíferas aproximaciones aunque no fue hasta ayer cuando se les presentó de manera oficial el proyecto. La otra parte implicada será la Asociación Celíaca del Principado de Asturias, que ayer estaba representada en Ribadesella por su secretaria, Elena Sánchez, y su vicepresidente, Manuel Alberto Catrofes. Los dos mostraron gran satisfacción e interés por la iniciativa del Ayuntamiento de Ribadesella y han ofrecido todo su apoyo para que llegue a buen puerto.
Sistema de asteriscos
La idea es que todos los restaurantes implicados en el proyecto ofrezcan cartas especializadas para quienes padecen esta enfermedad tan común como desconocida por la sociedad o, al menos, incluyan en sus menús un sistema de asteriscos que sirva a los enfermos para distinguir los platos que no contienen gluten. Además, será muy importante que todos los que trabajen en hostelería conozcan bien la enfermedad y las normas básicas a la hora de cocinar y servir a una persona celíaca.
«Son pequeñas normas fáciles de hacer y que no suponen gastos adicionales, como utilizar maicena para rebozar la carne o aceite limpio que, por supuesto, luego puede utilizarse para seguir cocinando para el resto de comensales», explicó Noelia Sánchez, del Restaurante Mesón Nozana, de Siero, uno de los tres equipamientos hosteleros con carta para celíacos que existen en Asturias. «Estoy muy contenta porque, sin hacer grandes esfuerzos ni gastos, ofrezco un nuevo servicio y he ampliado mis potenciales clientes», declaró en Ribadesella, adonde se desplazó para compartir su experiencia con los empresarios locales.





