
Pero el ex portavoz del PSOE en Langreo no las tenía todas consigo. Así, explicó las dificultades que tenía al enfrentarse a un jurado popular, en lugar de uno técnico, «que daría menos problemas» para dictar sentencia en el caso de extorsión.
Tras recibir esta buena noticia, Laudelino Campelo pasó toda la tarde de ayer rodeado de familiares y amigos, y recibiendo parabienes por el fin de su sufrimiento.
Los hechos por los que se juzgaba al ex portavoz socialista se remontan al año 2000, cuando Codema-Leclerc presentó un proyecto para instalar un centro comercial en Langreo. La empresa consiguió la licencia municipal en setiembre de ese año con el apoyo de todos los grupos e incluso logró también la autorización del Principado. A mediados de 2001 salió a la luz la acusación contra Campelo por haber exigido, supuestamente, dinero a los empresarios a cambio de facilitarles los permisos. Siete años después, Laudelino Campelo ha sido absuelto por un jurado popular, mientras que Langreo sigue sin un centro comercial.





