Todas ellas se incluirán en un código de buenas prácticas que deberán firmar, obligatoriamente, todos los geriátricos privados que quieran concertar plazas con el Principado.
Este código tendrá un 'hermano mayor', que será un plan de calidad al que deberán certificarse todos los dispositivos asistenciales de la región, ya sean destinados a mayores, como a personas con discapacidad. Este plan está incluido en las directrices de la Ley de la Dependencia.
Fuentes oficiales de la Consejería de Bienestar Social hablan de ese plan de calidad, así como de un programa de asesoramiento a los centros para que sepan qué deben hacer para adecuarse a las nuevas normativas, «ya que lo que se persigue es que la calidad que se dé al usuario sea, no sólo, la más alta posible sino que igual en todas las partes de la región».





