
Así lo estiman las profesoras de Secundaria y expertas en coeducación Adelina Lena, del Instituto Asturiano de la Mujer, y Ana Gloria Blanco, del Instituto Padre Feijoo. Ambas fueron dos de las ponentes que ayer intervinieron en la jornada de cierre de la quinta edición de las 'Xornaes de Coeducación: La educación n'igualdá como prevención de la violencia', organizadas por el sindicato SUATEA en el Centro de Profesores y Recursos de Avilés.
La exposición de Lena y Blanco incluyó un retrato del sistema educativo en el que se pretende acabar con los estereotipos que perpetúan la desigualdad. Para ello, mostraron datos como que los colegios públicos cuentan con 2.935 maestras frente a 845 docentes hombres. En cambio, la proporción se queda al 50% cuando se trata de puestos de dirección. Por el contrario, en el caso de los institutos de Secundaria, con un profesorado en el que la proporción es casi del 50% entre hombres y mujeres, hay sólo 15 directoras frente a sesenta directores. A ello se suma la pervivencia de estadísticas que siguen reflejando cómo el género de cada alumno puede llegar a determinar sus elecciones a la hora de estudiar o el modo en que lo hace. «Las chicas se forman durante mucho más tiempo, pero de forma errática. Hay casos en los que tras acabar una carrera, hacen un ciclo formativo de Grado Medio», comentaba Blanco.
De ese modo, la introducción de la educación para la igualdad en los currículos se muestra como algo necesario «para construir una ciudadanía acorde con los valores democráticos».





