
-¿Cómo se vio en el debut?
-Bien. El primer tiempo creo que estuve bastante correcto, aunque en el segundo fui menos participativo. Al final, me voy fastidiado por la derrota del equipo, pero feliz por haber jugado mi primer partido como titular.
-Tenía muchas ganas de que llegara ese momento, ¿no?
-Había ganas porque llevaba bastante tiempo sin poder entrar en el 'once' y ha sido muy agradable. Además, estoy bastante feliz que haya podido ser en El Molinón.
-Se retiró con alguna molestia, ¿cómo se encuentra?
-Fue un 'bocadillo', pero con un antinflamatorio se pasa. Fue un golpe sin mayor gravedad y ya estoy bien.
-Está siendo un año complicado para usted porque hasta ahora no está entrando mucho en juego.
-Sí, está siendo bastante difícil. El año pasado entraba más en el equipo, pero también porque sufríamos muchos altibajos. Este año, nos hemos colocado en los puestos de ascenso desde el principio y los compañeros lo han hecho muy bien.
-¿Qué piensa un jugador en esos momentos?
-Siempre quieres jugar, pero arriba están haciéndolo muy bien Kike y Barral, y es lo que cuenta.
-No se le ha pasado por la cabeza cambiar de aires.
-No. Mi deseo es seguir aquí porque el míster me da minutos, aunque sean pocos. Mi futuro está en el Sporting.
-Hablando del partido del domingo, ¿qué le pasa al equipo en casa?
-No lo sé. Es algo que tenemos que hablar esta semana entre todos porque no es normal.
-El míster dijo que el equipo tiene que creer más en sus posibilidades.
-Puede ser. Tenemos que creernos que estamos en puestos de ascenso y que podemos seguir ahí.
-La verdad es que los partidos en casa están siendo un lastre y, sobre todo, si son de domingo por la mañana y televisados.
-Sí, es una anécdota curiosa y una imagen que se ha repetido. El equipo trabaja bien, pero el rival nos mete un gol en una de sus pocas oportunidades.





