
Se trata del mercado de Pola de Siero, el centro de datos del Banco Herrero, el edificio de la Coca-Cola y la fábrica de Ladrillos Refractarios. Los edificios no entienden de fronteras y, en este caso, nadie podrá presumir de mayor número de inmuebles en el catálogo. Todo lo contrario. A excepción de la plaza de abastos de la Pola, los demás se encuentran repartidos entre las parroquias de Granda, Colloto y Viella.
Todos tienen una gran historia detrás de cada material que lo conforma y los ingenieros que los diseñaron -Ildefonso Sánchez del Río, Juan María Uzquide y José Argudín- una gran fama que los avaló durante toda su trayectoria.
Símbolo poleso
El Mercado de Pola de Siero, o actual Plaza de Abastos, fue construida entre 1929 y 1931. Fue un símbolo de la época que marcó un antes y un después en la arquitectura de la región. El ingeniero Ildefonso Sánchez del Río fue el encargado de diseñar un proyecto calificado de vanguardista e innovador al utilizar, por vez primera, el hormigón armado, lo que permitió innovar las estructuras y economizar recursos.
La plaza tiene un sistema constructivo que acopla a una planta triangular, una cubierta abovedada de hormigón armado. Además, en su interior no tiene columnas. Pese a que un principio sufrió los recelos de algunos vecinos, cuando en 1986 se acometió una reforma que reestructuró el espacio en dos plantas, todos coincidieron en señalar que la obra había supuesto el declive de la actividad comercial.
La Plaza de Abastos no es la única obra de Sánchez del Río que se incluye en el catálogo. Además de las múltiples construcciones que realizó en toda la región, la antigua Fábrica de Ladrillos Refractarios de Viella también es suya.
En la actualidad, la nave cuenta con un nivel de protección integral y, además, está catalogada en el Inventario Arquitectónico de Asturias (IAS). A pesar de ello, la construcción se encuentra en ruina, por lo que el catálogo también pretende instar a las administraciones a que se utilicen los medios necesarios para evitar el declive de los edificios.
Se trata de una nave industrial que tiene una gran cubierta en alzado de hormigón armado, sello inequívoco de Sánchez del Río. El espacio interior, al igual que en el Mercado de Pola de Siero, se encuentra liberado de apoyos intermedios.
El tercero de los edificios sierenses incluidos en el catálogo es el Centro de Datos del Banco Herrero, ubicado en Granda.
Fue diseñado por José Argudín y en la actualidad, es la sede concesionaria de los servicios de atención al cliente de la empresa Orange. La construcción llama la atención por su estructura circular y por su gran cristalera.
Seña de multinacional
La cuarta edificación que contiene el catálogo nacional es el edificio que alberga a la empresa Coca-Cola, en Colloto. Su arquitecto fue Juan María Uzquide. En 1960 comenzaron los trabajos de construcción de la planta envasadora para Asturias y a mediados de 1961 ya se encontraba en condiciones de producir.
La implantación de la empresa en Siero supuso un incremento en los puestos de trabajo, ya que se consolidó como una de las más importantes del concejo. Con el paso de los años, Coca-Cola necesitó más espacio para la planta embotelladora y el edificio precisó varias ampliaciones que lograron la sintonía total con el diseño inicial.
El catálogo se enmarca en la iniciativa, financiada por la Unión Europea, 'La arquitectura del siglo XX en España, Gibraltar y varias regiones del suroeste francés'. Es un proyecto en el que participaron cuatro instituciones y tiene como objetivos «inventariar el patrimonio arquitectónico del siglo XX, conformar una base de datos que sirva de soporte a un archivo digital y la preservación de dicho patrimonio».





