Media hora después del siniestro, en el hospital de Jarrio se recibía una llamada. Allí se informaba de que Susana había fallecido y que sus dos compañeras se encontrabas heridas graves. Una noticia que conmocionó a los profesionales de este centro hospitalario, que no podían creerse lo ocurrido. Uno de los más afectados era el gerente del hospital coañés y del Área Sanitaria I, Ricardo de Dios del Valle. «Es un palo tremendo», decía ayer a EL COMERCIO.
Susana Cristina Díez era técnica especialista en Laboratorios y había trabajado en el Hospital San Agustín con diferentes contratos temporales. En la última Oferta Pública de Empleo Extraordinaria había logrado una plaza en Jarrio. Las otras dos mujeres que resultaron heridas también trabajan en este centro en el área de administración.
«Estamos todos conmocionados. Este es un hospital pequeño y todos nos conocemos», reiteraba De Dios, quien se desplazó en la mañana de ayer hasta Avilés para interesarse por el estado de las heridas.
También la noticia conmocionó a los profesionales del San Agustín. La Junta de Personal expresó su condolencia por el fallecimiento de Susana Cristina y transmitió su pésame a los familiares, deseando la rápida recuperación de las otras dos compañeras heridas en el accidente de ayer.





