
El accidente tuvo lugar a primera hora de la mañana de ayer, alrededor de las 7.30 horas. Según informaron fuentes de la Guardia Civil, el vehículo conducido por Miguel Fernández, un Audi A4 familiar, con número de matrícula 8256-DWW y que circulaba en sentido Oviedo, invadió por causas que aún se investigan el carril contrario y colisionó frontalmente contra el Ford Fiesta (4186-DNZ) conducido por Susana Cristina Díez y en el que también viajaban dos compañeras. Las tres se dirigían al hospital comarcal de Jarrio, en Coaña, donde trabajan desde hace poco más de un año. En concreto, la avilesina fallecida era técnica de laboratorio.
También se vio implicado en el siniestro por alcance un tercer vehículo: un Citroën Xsara, matrícula O-6094-CH, que circulaba detrás del Ford Fiesta, y que iba conducido por J. A. R, vecino de Grado. Como consecuencia de esta colisión, - «que fue brutal»-, falleció en el acto el joven gallego que conducía el Audi. Según explicaron a EL COMERCIO algunos testigos, Susana Cristina Díez aún se encontraba con vida cuando llegaron los servicios de emergencia. No obstante, debido a las gravísimas heridas provocadas por el impacto, falleció poco después sin que los servicios médicos pudieran hacer nada por salvarla. Los cadáveres de los dos fallecidos fueron trasladados en la mañana de ayer hasta el tanatorio de Pravia, donde se les practicó la autopsia.
Un joven remero
Los acompañantes de la joven avilesina, María Elena G. P., y Julia A. P, fueron trasladas al Hospital San Agustín, en Avilés. A última hora de ayer, permanecían ingresadas en la Unidad de Vigilancia Intensiva y aunque su estado es grave, los médicos no temen por su vida, según informaron fuentes hospitalarias.
El conductor del tercer vehículo implicado, J. A. R., resultó herido leve. Él fue quien confirmó a la Guardia Civil que el accidente se produjo cuando el Audi A4 en el que viajaba uno de los fallecidos «invadió el carril contrario». Actualmente se investigan las causas del accidente ya que, según explicaron algunos testigos, el conductor gallego «venía adelantando», pese a que la zona en la que se produjo el accidente cuenta con doble raya continua y la velocidad está regulada como consecuencia de las obras de la autovía. No obstante, este término aún no ha sido confirmado por la Guardia Civil.
Este mismo testigo afirmó que segundos después de la colisión, una de las acompañantes de la fallecida logró salir del vehículo siniestrado y se dirigió hasta el coche conducido por Miguel Fernández Lores para recriminarle lo ocurrido. Cuando llegó al turismo, se percató de que había perdido la vida.
El joven gallego era remero, e integraba desde hace dos años la plantilla de la Sociedad Deportiva de Remo Astillero, uno de los equipos punteros en el mundo de las traineras, tras formarse en el club gallego de Mecos. Su cadáver fue trasladado al tanatorio Mirazo de El Grove. Había sido este mismo año campeón de España de trainerillas.
Retenciones
Como consecuencia del accidente, la Guardia Civil se vio obligada a cortar la circulación por este tramo de la N-632 durante aproximadamente una hora. De esta forma, los vehículos fueron desviados por la antigua carretera, lo que motivó retenciones en ambos sentidos. La zona está siendo objeto de obras para formar parte del tramo Las Dueñas-Novellana de la autovía del Cantábrico, que seguirá un trazado paralelo a la actual carretera.






