«La niña se ha adaptado plenamente al centro educativo y ha sacado muy buenas notas en este primer trimestre; el cambio en su comportamiento ha sido notable y parece que ya tiene unas pautas normalizadas con sus compañeros y su familia», explicaron fuentes autorizadas. La joven fue separada en junio del seno familiar después de que su madre pidiese ayuda meses antes a través de las páginas de EL COMERCIO para reconducir la vida de su hija, quien se negaba a acudir al instituto y a respetar las normas de su familia. Contaba, además, con varias denuncias por haber sustraído e incluso agredido a otros niños del barrio de La Calzada, donde, a pesar de su corta edad era muy conocida por su presunta conducta negativa.
Fines de semana
En la actualidad, la menor cuenta con un régimen semiabierto en el centro de acogida, lo que le permite regresar en fines de semana alternos a su hogar familiar. Además, la joven mantiene un contacto permanente con su familia y especialmente con su progenitora.
Mónica López, la madre de la niña, solicitó ayuda a las autoridades al no poder controlarla. Un caso similar, aunque en esta ocasión con agresión de por medio, le sucedió esta semana a una vecina de Gijón, quien denunció a sus dos hijos, de 14 y 17 años, por ser incapaz de que fuesen a clase y por pasar un tiempo excesivo delante del ordenador.
El mayor fue detenido el viernes por la Policía Local por pegarle, supuestamente, una paliza a su madre después de recibir en su domicilio la visita de los agentes. La mujer precisó asistencia sanitaria y el menor permaneció en los calabozos de la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía. Será el fiscal de Menores del Tribunal Superior de Justicia de Asturias quien tome la decisión sobre el futuro del chico, que podría pasar por su ingreso en un centro de acogida del Principado e incluso cumplir una orden de alejamiento respecto a su madre.
Los Servicios Sociales del Principado abrirán una investigación para esclarecer el caso, que también afecta a la hermana del detenido, una niña de 14 años a la que su madre también denunció por no acudir a clase y por su mal comportamiento. Los datos para la investigación serán aportados por el Servicio de Atención a la Familia (SAF) del Cuerpo Nacional de Policía.





