Hugo, de apenas cuatro años, fue quien más disfrutó y agradeció los presentes. Un juego de 'Los Lunnis' hizo olvidar a este avilesino, afectado de sinusitis, que se encontraba hospitalizado desde hacía tres días. «Está como loco por marchar», confesaba la madre a Chechu Rubiera, quien le entregó al pequeño una gorra de ciclista y una cantimplora0 para que pusiera en su bicicleta.
A Hugo, alumno del colegio Santo Ángel, no le dolieron prendas cuando confesó que era «más de fútbol que de bicicleta. Soy del Madrid, ¿y tú?», le preguntó el pequeño a Carlos Barredo. Además del juego de 'Los Lunnis', Hugo se hizo también con varios cuentos infantiles y un boli con forma de Caperucita Roja. Ante los requerimientos de su madre de «¿no tienes nada que decir a estos señores tan buenos?», el niño respondió de forma inmediata: «Sí, que muchas gracias».
Chechu Rubiera y Carlos Barredo estuvieron acompañados en la visita por la concejala de Participación Ciudadana, Pilar Pintos, así como por la directora médica y el gerente de Cabueñes, Montse Farrás y Juan Martínez Cossent, respectivamente. Ambos ciclistas se mostraron «encantados» de participar en esta iniciativa, «llevando un poco de ilusión a los más pequeños, que son quienes más disfrutan de la Navidad».
10 pacientes
Para Carlos Barredo era su primera visita a niños hospitalizados. No así para Chechu Rubiera, quien aseguró no pasarlo nada bien «cuando ves a un guaje enfermo. Ahí te das cuenta de que somos unos privilegiados».
En la planta de Pediatría de Cabueñes permanecían ingresados diez pacientes. No todos eran niños, ya que si hay habitaciones libres el hospital suele ingresar también a pacientes jóvenes. Tal es el caso de Miguel, de 21 años, ingresado por una fractura de clavícula. Una desafortunada caída mientras practicaba snow board, en Leitariegos, el mismo día de Navidad, «me trajo hasta aquí».
En la habitación contigua esperaba Raúl Marzal, de 14 años. Una apendicitis estropeó sus Navidades y la de su familia, aunque la visita de los dos ciclistas «me animó bastante», confesaba luego a los medios. Ana Isabel, de 15 años, e ingresada por culpa de una neumonía, aprovechó para pedir consejos a Rubiera y Barredo, ya que «me gusta andar en bici, pero me caigo mucho», confesaba.






