
«El Consistorio quiere que si le cede el terreno a la Iglesia, la Iglesia le ceda uno a él en Castiello. Este es el problema y por eso no han llegado a un acuerdo aún», argumentó uno de los miembros de la asociación vecinal. Y añadió: «Eso no fue lo que la administración municipal nos dijo en un principio, por lo que estamos muy descontentos».
La asociación subraya que «lo que el pueblo de La Guía quiere está muy claro y así lo reclamó en su día. Si el Ayuntamiento tiene que negociar con el Arzobispado se nos escapa de las manos, porque ni los vecinos, ni ninguna sociedad civil, podemos administrar un edificio religioso».
Es tal el enfado en el barrio que la junta directiva de la asociación no descarte organizar movilizaciones ya que, según señalaron ayer, «si el inicio de las obras se retrasa mucho más, estamos pensando en cortar la carretera».
Bautizar la nueva calle
Antes de comenzar la construcción de la nueva capilla -la anterior fue destruida durante la Guerra Civil- es necesario abrir una calle que de acceso al edificio religioso y que a su vez una la de Dionisio de la Huerta y la avenida del Jardín Botánico. Según comentó Alberto Estrada, presidente de la asociación vecinal, «nos gustaría que el Ayuntamiento permitiera a los vecinos bautizar la nueva vía».
No sería la primera vez, ya que la calle de Dionisio de la Huerta se llama así porque los vecinos lo propusieron en su día. Además, Estrada anuncia que en el momento en que la nueva calle esté lista, comenzarán a presionar más para que de una vez por todas arranque la construcción del templo.
La asociación ya acumulado una cantidad importante de materiales para la edificación. Respecto a la financiación de las obras, las dos cuentas bancarias para los donativos aún permanecen abiertas y dos familias de la zona han confirmado que colaborarán con una suma importante de dinero.





