
Durante la jornada -que inauguró un ciclo de actividades similares que el colectivo celebrará a lo largo del año en diferentes concejos-, los expertos trabajaron con los pequeños en la mejora de la ortografía y en el aprendizaje de las unidades de medida. Pero no con lecciones magistrales o complicados ejercicios, sino con manualidades que estimulan su forma de ver la realidad. «Estos chavales utilizan áreas cerebrales diferentes a las de la mayoría. Su mente no funciona por letras, sino por imágenes, por eso estimulamos el aprendizaje con la manipulación de materiales, para que asimilen de manera sensorial», explicó Mandado.
Y es que «hay muchas formas de enseñar y de aprender». Pero, según el logopeda, el sistema educativo vigente está «maltratando a muchos críos válidos, a los que se machaca con leer y copiar palabras». Todo, porque «la dislexia se ha visto siempre como un problema irresoluble», anotó Mandado.
Por eso, el logopeda resaltó un gran éxito de Adispa: «Hablamos con el consejero de Educación y Ciencia, José Luis Iglesias Riopedre, y nos aseguró que, a partir del próximo curso, este sistema de aprendizaje estará presente en las aulas». Pero antes de llegar a los alumnos, los maestros también deberán recibir clases sobre un método alternativo y complementario al sistema de educación tradicional a fin de facilitar la adquisición de conocimientos a muchos estudiantes, considerados hoy «brutos o inatentos».
Por el contrario, Mandado recuerda que Leonardo o Einstein, que han pasado a la historia como grandes intelectos, también registraron dificultades de aprendizaje. «Gente como ellos, que son visuales, son los que han creado el mundo», resume.





