El convoy salió de Málaga a las nueve de la noche y poco después de pasar por la estación de Santa Ana, a unos tres kilómetros de esta terminal, se detuvo durante 30 minutos.
Tanto la tripulación como los pasajeros se dieron cuenta de inmediato de que dos personas se habían arrojado a las vías y habían sido arrollados por la locomotora, teoría que posteriormente confirmaron fuentes del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif).
Las víctimas son dos jóvenes, hombre y mujer, y las primeras investigaciones apuntan a que pudieron entrar en las vías a través de la estación de Santa Ana, ya que no existen pasos a nivel y todo el itinerario está vallado. No obstante, dada la lejanía del lugar de los hechos, no se descarta que entraran tras saltar el cercado.
El maquinista tuvo oportunidad de ver los dos cuerpos segundos antes del impacto.
Desde el Adif indicaron que el servicio de alta velocidad se mantuvo operativo gracias al trazado de doble vía.





