Los trabajadores en huelga demandan la equiparación salarial con el Sespa, que desde 2007 cobran carrera profesional. Las diferencias calculadas hablan de 650 euros al año por la deuda acumulada en 2007 y de entre 54 y 108 euros mensuales en este año. Cuatro despidos y 55 preavisos de sanción, mientras la suciedad persiste en los centros sanitarios y los piquetes de huelguistas refuerzan su presión a pie de hospitales. Este es el balance de la huelga del personal de limpieza en sanidad, que hoy entra en su noveno día sin que las ocho empresas adjudicatarias del servicio hayan movido ficha, a pesar de que el paro está provocando más de un trastorno a usuarios y pacientes.
Día a día, el conflicto de los trabajadores de limpieza adscritos a hospitales y centros de salud del Principado se encona. El paro, que arrancó el pasado día 6, ha dejado ya cuatro despidos y amenaza con provocar, al menos, otros 55 ceses. Eulen, adjudicataria del servicio de limpieza del Hospital Central, comunicó ayer el despido directo de cuatro trabajadores (dos de ellos, delegados sindicales). La empresa les acusa de «incumplir los servicios mínimos y de obstaculizar el trabajo». En el Hospital San Agustín, en Avilés, la empresa Lacera ha tramitado 37 expedientes de despido, mientras que en Cabueñes, Clece ha hecho lo propio con otros 18 trabajadores. La acusación es casi idéntica para todos los afectados: «No respetar los servicios mínimos».
La reacción de los sindicatos ha sido inmediata. «No volveremos al trabajo hasta que readmitan a todos los despedidos; eso que lo tengan claro», aseguraba ayer, nada más concretarse las primeras sanciones, Hortensia González Álvarez, de CC OO. Los trabajadores no sólo no cesarán en su empeño de reclamar mediante la huelga mejoras salariales y la homologación nominal con el personal del Grupo E del Servicio de Salud del Principado (Sespa), sino que están dispuestos a hacer una huida hacia adelante. «Si no se reanudan las negociaciones, en el fin de semana no limpiaremos nada de nada», advirtió Israel Castro, de USO. De ser así, el Sespa se encontraría el lunes con buena parte de sus quirófanos inutilizados la práctica de operaciones. «Habría un bloqueo absoluto de la actividad hospitalaria», explicaba sin tapujos este líder sindical.
No obstante, puede que la situación no llegue a tal extremo. A última hora de ayer, las empresas sopesaban reanudar las negociaciones. Las adjudicatarias del Sespa no descartan convocar a lo largo del día de hoy a los sindicatos, en un intento por zanjar este conflicto, más que evidente en los hospitales y que está provocando quejas y enfrentamientos entre el personal de limpieza y los pacientes.
Norma Menéndez, representante de UGT e integrante de la plantilla de limpieza de Cabueñes, acusó a la Administración de «vulnerar el derecho de huelga». Explicó dicha trabajadora que al personal eventual «le están obligando a firmar una carta con un listado de tareas que no entra en los mínimos».
Operaciones suspendidas
Mientras tanto, la guerra de incidencias continúa. Mientras el Sespa insistió ayer en que la actividad hospitalaria discurrió con «totalmente normalidad», los sindicatos aseguraron que «se están suspendiendo operaciones». En Cabueñes, afirman las mismas fuentes, «se han aplazado varias intervenciones de traumatología, ya que hay un cirujano que se niega a operar y a implantar prótesis en las actuales condiciones». Desde el inicio del paro, el hospital gijonés ha tenido que aplazar otras nueve intervenciones, la mayor parte de ellas en horario de tarde.
Los convocantes de la huelga celebrarán hoy, a las doce, una concentración ante el Sespa, en Oviedo. Ayer recibieron «el apoyo» de la Junta de Personal de Cabueñes.
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