Ambos sindicatos destacaron que «si hay algo claro es que todo esto repercutirá de manera negativa en los ganaderos». «Las restricciones de ganado ya están provocando importantes perdidas a muchos ganaderos», explicó Artime.
El secretario de Asaja criticó que no se hayan tomado más medidas preventivas y aseguró que si la vacunación masiva se llega a desarrollar hace tres meses «probablemente la ganadería asturiana no estaría afectada por este problema».
Artime manifestó que su sindicato es «partidario de extender la vacunación a todo el territorio asturiano», aunque manifestó que «evidentemente serán los técnicos los que decidan lo más adecuado».
Oscar Sirgo, por su parte, manifestó que el sector ganadero «está seriamente preocupado» por la aparición de casos de lengua azul en el Principado y añadió que desde COAG se teme que «los profesionales acaben mareados porque hoy tengan que vacunar al ganado contra una variable de la enfermedad y dentro de poco tiempo tengan que hacerlo contra la otra aparecida meses atrás en el Principado, el Serotipo 8».
«Al final siempre es el ganadero el más perjudicado», dijo Oscar Sirgo que mostró su temor a una bajada en el precio del ganado.





