Actualmente, el anteproyecto y el estudio de impacto ambiental de Sama-Velilla están en periodo de información pública. REE atenderá a las alegaciones y «escuchará todas las propuestas que sirvan para mejorar» el trazado. Posteriormente, el anteproyecto pasará al Ministerio de Industria y al de Medio Ambiente, que emitirá la pertinente Declaración de Impacto Ambiental, para que Industria conceda la autorización administrativa. Se fijará entonces el corredor con todos los detalles. Será también Industria quien emita la declaración de utilidad pública, lo que permitirá la ocupación de los terrenos y otorgue el permiso de construcción. De salvarse todas las dificultades, Lada-Velilla podría estar en servicio a finales de 2011.





