
«Mucho me temo que uno de los caminos a seguir, aparte de la protesta social, vaya a ser la judicialización del asunto», declaró el responsable de la plataforma, Lisandro Santirso. En ese sentido, el representante de los profesores de Religión asturianos informó del inicio de los contactos con el resto de las asociaciones que se agrupan en este colectivo para determinar posibles movilizaciones.
Lisandro Santirso manifestó que el próximo día 29 de marzo, tras las vacaciones de Semana Santa, los docentes de Religión se reunirán en asamblea para decidir posibles acciones movilizadoras. «Además, vamos a pedir una reunión con el consejero de Educación para plantearle nuestra preocupación», afirmó Santirso.
Según recuerda la Plataforma de Profesores de Religión, en el nuevo proyecto de reforma del Bachillerato la materia que imparten no entra en el cupo de 30 horas lectivas semanales. «Si esto se lleva a cabo, la pérdida de horas de Religión en el Bachillerato sería una hecatombe», señaló Santirso.
El colectivo docente, que también alega que tras la reforma del Bachillerato hay una «clara intencionalidad ideológica», se une así a las críticas manifestadas por la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (Concapa) de Asturias, organización que representa a más de 30.000 familias de 60 centros educativos. Su presidente regional, José Manuel Martínez, adelantó el pasado viernes a EL COMERCIO que «llevaremos la reforma a los tribunales, porque si esta medida no es absolutamente discriminatoria, está muy cerca de serlo».
De acuerdo con Concapa
Se refiere el portavoz de la Concapa a la exclusión de las clases de Religión del horario lectivo, pero tampoco comparten los padres de alumnos de la enseñanza concertada el espíritu de la reforma del Bachillerato. El borrador propuesto por la Consejería de Educación y Ciencia para el próximo curso recoge que los alumnos puedan cursar el ciclo en dos institutos distintos e incluso que lo puedan hacer a distancia. También contempla la inclusión de un 'curso puente' en el que los estudiantes pueden combinar asignaturas de primer y segundo curso. «Eso convertiría al Bachillerato en un desastre», señaló José Manuel Martínez, al tiempo que añadió que «no hemos visto que se plantee nada similar en ninguna parte. No es razonable».
Por su parte, la Consejería de Educación ha informado que ha abierto el plazo para la presentación de alegaciones o propuestas al nuevo Bachillerato. «Al objeto de facilitar el proceso, se ha estandarizado un modelo, del que ya disponen todas las organizaciones de la comunidad escolar a través del portal institucional de la Consejería de Educación y Ciencia», señala el departamento de José Luis Iglesias Riopedre, mientras asegura que «el Principado estudiará todas las propuestas que se presenten a este currículum».





