
-¿Cómo ve ahora Veranes un año después de convertirse en museo?
-La visión de la importancia del yacimiento y del interés histórico que tiene no cambia nada, pero ahora Veranes es algo ya compartido con la gente. Hay un montón de personas que dicen que les ha gustado, que lo han pasado muy bien viendo, y eso significa que la cosa ha salido como pensábamos. Supongo que algunos no lo ven de esa forma, pero la impresión general es positiva. Luego hay otra cosa, y es que en tan poco tiempo se hayan dado 30.000 visitas significa que hay suficiente interés social.
-Dice que se dirigen a usted para contarle qué les ha gustado la visita. ¿Cuáles son las claves del éxito?
-Hay cosas que la gente valora mucho, como por ejemplo la claridad del discurso. La exposición es muy diáfana, no es abigarrada. Lo que pretende es ser didáctica, de modo que la gente se entera de lo que es una villa. Además, les gusta pasear por el yacimiento, el edificio de recepción, y también me dicen que les gustaría meterse más adentro. A lo mejor en un futuro, eso no depende de mí, se podría hacer un recorrido por el interior.
-Visitas aparte, ¿cómo han avanzado las excavaciones?
-Se está excavando el patio norte de la villa. Tenemos ya treinta y tantas tumbas, que es lo que estamos sacando ahora.
-¿Alguna pieza singular?
-Una lucerna del siglo II o III casi entera. Pero todavía estamos en los niveles medievales, cuando lleguemos a los romanos no sabemos si habrá más cosas o no, porque está bastante arrasado. El problema es que a los muertos los enterraban con poco ajuar: un sudario y un cajón de madera y poco más, o incluso sin cajón. En la necrópolis hemos hallado muchas señalizaciones, les ponían una piedra en la cabecera del enterramiento para señalar dónde estaban. Nos faltan un par de meses para poder llegar a la parte romana y ver si sale alguna cosa más. Luego intentaremos terminar de acondicionar toda esa parte para que se pueda visitar en un futuro.
-¿Hallarán más piezas de interés quizá en la parte romana?
-Son interesantes las dos partes, ahora estamos excavando los restos de una cabaña medieval, que se empezó en la fase anterior y no se terminó. Se tendrán que valorar las dos y ambas son muy destacables.
-¿Cuál el resumen de este año de trabajo?
-Los avances que ha habido son la posibilidad de poder seguir documentando todo el sistema de la necrópolis y el hallazgo, casual todavía, de materiales romanos importantes.
-¿Qué pasará con el patio sur?
-No tengo ni idea. Mi objetivo y de mi equipo es dejar el yacimiento no terminado del todo, porque nunca se termina, pero sí por lo menos saber cómo remata el edificio de la parte sur, pero eso no depende de mí. Depende de a qué dedique el dinero el Ayuntamiento en materia de patrimonio.
-¿Cuánto tiempo más haría falta para excavar ese patio sur?
-Otros cuatro o cinto meses, y daríamos por cerrado el edificio principal.





