
Esta decisión supondrá que a partir de ahora la cartografía oficial del Instituto Geográfico Nacional deberá recoger en sus mapas a la desembocadura del Eo (desde Porto hasta el Cantábrico) como ría de Ribadeo. Esta decisión de cambio de denominación se aprueba en base a los informes técnicos elaborados por la citada comisión, unos estudios que son un calco de la tesis galleguistas y de quienes defienden la oficialización de ría de Ribadeo. O lo que es los mismo, que este término era el empleado desde el siglo XIX hasta que en publicaciones recientes se «introdujo de forma unilateral» la denominación de ría del Eo.
Además de la cartografía oficial, la nueva y ahora oficial nomenclatura de la ría deberá introducirse en el Convenio Ramsar, distintos documentos de la UE y del Ministerio de Medio Ambiente.
Este organismo dependiente del Ministerio de Fomento, se encarga de informar sobre los topónimos y proponer la normalización de las denominaciones geográficas en todo el territorio nacional. Su decisión, lejos de pacificar sensibilidades, es probable que sirva para avivar la polémica que suscita la denominación del estuario en ambas orillas. Y más aún cuando varios informes técnicos realizados por los gobiernos de una y otra comunidad avala sus respectivos topónimos: ría de Ribadeo para Galicia y ría del Eo para el Principado.
Argumentos históricos
Lo cierto, es que razones no faltan a cada lado para defender sus tesis. El Ayuntamiento de Ribadeo y la Plataforma en Defensa da Ría siempre defendieron su topónimo en base a argumentos «históricos». Aportaron mapas y documentos, algunos redactados en el siglo XVI, en el que aparece reflejado el término «ría de Ribadeo» para denominar a la desembocadura de este río. También avalan su tesis 38 cartas marítimas -españolas, inglesas, francesas y alemanas- del XVIII y XIX en la misma línea.
Pero, el lado gallego utiliza más argumentos que los documentos históricos. Ene esta orilla se hace alusión a la «tradición», en referencia al nombre de las rías del Cantábrico, que toman su nomenclatura del topónimo de la población de mayor entidad. Así se explica, por ejemplo, que la ría de Bilbao se llame así pese a que el Nervión desemboque en Portugalete o que a la desembocadura del Nalón se le conozca como ría de Pravia pese a que el mayor río de Asturias se una a la mar en San Esteban (Muros de Nalón).
Pero si en Galicia se aportan datos históricos, en Asturias también se tira de la historia para defender el término de ría del Eo. En la orilla asturiana se recuerda que el estuario era propiedad en su totalidad de Castropol desde 1154. Una potestad refrendada en una sentencia de 1583 y en 1889 con las actas de deslindes.
En 1956 se fija la actual línea divisoria entre Galicia y Asturias. Es decir, la frontera entre ambas comunidades se establece las propias aguas del estuario. En los argumentos remitidos por el Principado a la Comisión Geográfica Nacional se refleja que el topónimo tradicional más aceptado en las dos orillas es el de «ría del Eo o ría do Eo».





