Las enormes dimensiones del complejo arquitectónico dieron cabida a actividades tan dispares como la informativa, a través de la Televisión del Principado de Asturias; la educativa, con el Centro Integrado de Formación Profesional y las escuelas universitarias Jovellanos y de Trabajo Social; la formativa, con el Conservatorio y el Centro de Artes Escénicas; la tecnológica, con la instalación de Thyssen e Indra; la interpretativa, a través del magnífico teatro recuperado, y la artística, con la apuesta por el Centro de Arte Laboral. Prácticamente todo está en marcha.





