Y es que Cueto, que mantiene inalterable la fe en sus posibilidades, confesó en el programa La Lupa de Canal 10 que «yo espero ser el próximo rector. No sé si en primera o en segunda vuelta, pero he de reconocer que con cuatro candidatos lo realista es que se produzca una segunda vuelta». Una segunda cita electoral que, en caso de producirse, se celebraría ocho días después de la primera, fechada para el 15 de julio.
Preocupado por el desarrollo del Espacio Europeo de Educación Superior, el aspirante a rector afirmó que una de las primeras medidas que tomaría cuando entrara en el despacho de la calle de San Francisco sería diseñar el plan de infraestructuras que habilite las estancias universitarias a las necesidades del nuevo modelo universitario. «No se trata sólo de convertir un aula de 100 alumnos en dos de cincuenta, es que los lugares donde se sientan los alumnos no pueden ser las tradicionales bancadas, porque cuando tengan que trabajar en común hay que girar las sillas y mesas para que puedan compartir ideas y proyectos. Y eso hay que hacerlo lo más pronto posible».
Becas realistas
En lo que fue menos tajante que Santos González fue en la subida de las tasas académicas. No lo vio como una necesidad «inminente», pero apostilló que, si se produjeran, tendrían que ir acompañadas de «una política de ayuda al estudiante más clara y potente que ahora. Lo ideal es que en vez de financiar la Universidad, los gobiernos autonómicos financiaran al estudiante y que fuera él quien eligiera Universidad y la Universidad la que escogiera al estudiante».
Cuando habla de becas realistas Cueto no les pone cifra, pero matiza que «si la tasa sube un 10% no puede disponer de una beca que le cubra el 3%, porque, además, entre las rentas mínimas y las máximas hay un amplio colchón que está en tierra de nadie y que sufre los problemas económicos».
De lo que se mostró partidario fue de elegir el futuro diseño de la Universidad de Oviedo, «porque no podemos tener todas las titulaciones, sólo las que podemos mantener». En ese sentido, rechazó el «coste cero» para las titulaciones nuevas porque, dijo, «no es solo una falacia, sino un engaño a la sociedad. Porque si un estudiante de Arquitectura se queda a estudiar aquí la carrera porque le resulta más asequible y no tiene buenos profesores, ni buenos laboratorios ni suficientes recursos, flaco favor le está haciendo a la sociedad la Universidad de Oviedo. Porque, ¿para qué trabajamos si no es para formar buenos profesionales?»





